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Original en francés
http://www.autresdimensions.com
Canalizado: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Traducción: Odilia Rivera

AA URIEL
4 de Julio del 2011

Yo soy URIEL, Angel de la Presencia y Arcángel de la Reversión. Bien amados Hijos de la Luz. Reunidos,  ustedes y nosotros, alineados en su Presencia y de mi Presencia, en su Presencia. Vamos a recorrer el campo (canto) de la Odisea, yendo de OD a AQUÍ y la aplicación de las nuevas fundaciones. El ALFA y LA OMEGA dando el OD. Esto no es el fin sino el principio, permitiéndoles recorrer la ruta del AQUÍ y AHORA, elevándolos al Fuego del Corazón para vivir eso que ustedes son: Los Hijos del Espíritu, Hijos de la Unidad viviendo en el seno de la Verdad. Ahora, elevándose en ustedes el canto de la verdad. Elevándose en ustedes las nuevas fundaciones dando el lugar al vuelo, dando el lugar al despertar, en su totalidad, permitiéndoles acoger, en su Templo Interior, la Vibración y la Esencia Cristo, elevándoles, entonces en la Verdad y en la Unidad.
Niños, Niños del Uno, permitiendo transcender, de esta manera subyugando el Fuego del Espíritu en la Verdad, eliminándole, sin quererlo, por la belleza de la Verdad, por la belleza de la Unidad, eliminando las zonas de sombra y de sufrimiento existentes en la personalidad. Así pues, aligerándose, recorren las nuevas densidades, en donde se ofrece a ustedes la Libertad, la de viajar, la de ser en verdad, no solamente ese cuerpo, sino también, otros cuerpos, en otros tiempos y en otros espacios. No limitados y no fijos. Abiertos, abiertos y elevados, en la ligereza de los Angeles. Este es su camino, esto es su destino, en tanto acepten darse a sí mismos, no más en el mi sino mas bien en el Si, de sobrepasar el OD con el fin de elevarse y de vibrar en el Éter de ER, AQUÍ y AHORA. Aquí y Ahora se encuentra el impulso que los eleva, en vez de bajarlos, declarando y decretando las nuevas fundaciones de Vida, esa donde comienza la Libertad y donde se acaba la limitación. En este espacio no existe ningún obstáculo a esto que son, ninguna limitación a esto que son.
Bien amados del Uno, eleven sus fundaciones ahora, en la nueva Vida, en la Verdad. Salgan de la Ilusión. Salgan de la dualidad. Salgan del mí a fin de penetrar en el Si, a fin de vivir la Odisea del Corazón. La Odisea del Corazón que los eleva a la Verdad, que los eleva a la Unidad, allí donde no existe ninguna barrera y donde, por fin el Cristo se revela en ustedes, Hijos Ardientes del Sol. Su dimensión de Eternidad, entonces, invade la Alegría y la Conciencia de lo que son, con el fin de permitirse, ustedes, aquí y ahora, transcender la ilusión del encerramiento, transcender la ilusión de este tiempo. Las fundaciones se elevan, ellas no están ya limitadas por los impulsos y los deseos, por la expresión del yo o del mí, pero por fin, para permitirles establecerse en la Eternidad, en su Templo Interior construido en el Corazón. Esto es ahora.
Entonces, la Vibración, la Pulsación de la Unidad, es un llamado en ustedes, por el canto y el sonido, a elevarse en la verdad, a manifestarse en el Êtreté. Salgan, Salgan de lo que son ya. Salgan de esta densidad. Salgan de este despojo y pasen a ser lo que son. Acojan. Acojan la Luz de la Verdad. Acojan en Unidad y en Verdad la Vibración del Cristo respaldándose a Él y en El. Encontrarán la Libertad, la del Ser Eterizado no teniendo más obstáculo a su expansión, no teniendo más obstáculo a su Libertad. Y esto está a vivir ahora, en el canto del éxtasis, y canto del intasis. En el canto del Cielo y de la Tierra, el Espiritu se revela, permitiendo al Si de nacer en el Corazón. La Vibración de su Éter se revela a ustedes permitiéndoles poner fin al canto de las sirenas de la ilusión, esa de los cuerpos del deseo atrayéndoles siempre hacia mas materialidad, siempre hacia mas densidad, siempre hacia más miedo.
La nueva fundación les deja en libertad del miedo. Ella les libera. Ella es liberación. Liberación de la ilusión. Acceso a la Verdad. Pasen la puerta ya que eso es ahora. Pasen la puerta ya que ustedes están llamados e invitados, al banquete del Cielo, a vivir más allá de las Bodas, su Resurrección. Y esto es ahora. Enciendan, Enciendan, en ustedes el Fuego del Éter. El Fuego de la Tierra. Y sobre todo el Fuego del Corazón. Punto de encuentro y reunión en Cristo, permitiéndoles Vibrar, libres, en su Verdad. Pasen a ser. Pasen a ser el Ser que siempre han sido, en otros espacios, los de la Libertad. Salgan de las ilusiones del encerramiento, del ciclo de las reencarnaciones, del encerramiento en el Samsara, en la ilusión.
Son lo que son. No son eso que creen sino son lo que Vibran. Entonces, eleven la Vibración en la nueva fundación. Extiendan el Fuego, en ustedes, hacia el Fuego del Corazón, a fin de vibrar al unísono del Ardiente del Sol, el que está en ustedes y que viene a tocar a la puerta, su puerta, la que les conduce a su Eternidad.
Pasen, por fin, del fuego del ego, al Fuego del Corazón. El fuego del ego que no se detiene nunca, ya que siempre es alimentado por los impulsos. El Fuego del Corazón que es alegría infinita, no teniendo ya necesidad de ser alimentado, ya que se estabiliza en la Verdad. Entonces, ¿qué esperan para elevarse en su Templo? ¿Qué esperan para vibrar al canto de la Verdad? Pasen la puerta. Dejen. Dejen atrás todo eso que está muerto y que no tiene futuro, ya que ustedes son la Vía, la Verdad y la Vida. Ustedes son eso de toda Eternidad. Se despierta en ustedes, y se levanta en ustedes el canto de la Unidad, canto de Verdad, canto de su Eternidad.
Niños del Uno, salgan del letargo. Salgan del encerramiento. Eleven y transmuten la nueva forma en el Templo del Corazón. Por fin despertados a ustedes mismos, despertados a su Éter. Ustedes son los Niños del Uno. Ustedes son la Fuente. Ustedes son las Fuentes.
Niños. Salgan del sufrimiento que no tiene más lugar de ser cuando están en la Alegría. Salgan del sufrimiento de sus fundaciones antiguas, encerrándoles en un alfa y omega, no abierto sino encerrado sobre el mismo, reiniciándose, si parar, el ciclo de los renacimientos de la vida y la muerte. Son la Vida eterna. No son ni la vida efímera, ni la muerte efímera, sino son el Eterno en acción. Les corresponde salir de todas las ilusiones, de todos los apegos, a fin de ser libres. Libres, frente a Él y frente al Sí, ya que ustedes son eso, en toda Verdad y en toda Eternidad.



Niños del Uno. Niños de la Creación. Niños de creación. Creación ustedes mismos, ya que lo son, indudablemente. En las nuevas fundaciones, se despliega la Luz en su Majestad y en su Verdad, permitiéndoles elevarse más allá de la condición efímera para penetrar la condición eterna del: “Yo soy el que soy”.
Niños. Niños del Uno. Es la hora de parirse, en la Gracia, de salir de la reacción, de salir de la emoción, de salir de las creencias impuestas por la mentira, a fin de recobrar eso que en ustedes, no miente jamás: La fundación de OD. Encuentren el AQUÍ y AHORA. Instálense, por la potencia de Miguel, en su Presencia, a fin de poder decir como él:”Yo soy como EL y en consecuencia yo soy EL o AL, permitiendo revelarme en el Fuego del Espíritu, yo soy, por fin, la naturaleza ígnea de mi Verdad, la naturaleza esencial de mi propia Esencia, revelada a ella misma”. Y esto pasa ahora. Esto pasa aquí. Dentro de la ilusión, estalla la verdad, por el retorno de la Luz, en ustedes, en esto que ustedes son. Eleven. Eleven las fundaciones y canten la oda (OD) a la Verdad que los reenvía a eso que son, a su Eternidad. Salgan de lo efímero. Salgan de lo que los ha encerrado, de lo que los ha establecido, en una ilusión no teniendo ninguna sustancia si no es la gravedad de la sustancia, pero no teniendo ninguna sustancia en el Espíritu. Vistan por fin, la vestimenta de su Verdad, la túnica sin costura, la de su Eternidad, permitiéndoles recorrer el conjunto de las creaciones. Pasando a ser creadores de su Verdad, ya que es eso a lo que son llamados, por el canto del Espíritu, por el canto de la Gracia. Vuelvan a ser el Espíritu y la Gracia ya que es su herencia, ya que es lo que ustedes son.

Niños del Uno. Vibren, en ustedes, el Fuego sagrado, el que los desvía de las ilusiones de este mundo, de las visiones de este mundo, en las cuales se experimentan los deseos jamás satisfechos, si no es de manera efímera. El Corazón es satisfacción eterna. El Corazón es el lugar del ser donde no existe ningún deseo ya que todo es hecho consumado, todo es realizado, en la Verdad del Instante. En ese momento, el Fuego del Corazón se eleva, la Corona Radiante del Corazón puede entonces unirse a las esferas de su Eternidad.
Niños de la Unidad. Es la hora de su despertar. Niños de la Verdad. Es la hora de cantar la oda de las nuevas verdades, las que solo son Verdad y no verdad impuesta del exterior, ni teniendo ninguna sustancia, en el Espíritu.

Niños, Es la hora, ahora, de Vibrar en la Unidad. Es la hora, ahora, de pasar la puerta, la que los remite a su Eternidad y a su Infinito.
Niños del Uno. Niños del Infinito. Salgan de lo finito. Transformen este Infinito, que está en ustedes. Háganlo nacer. Háganlo Vibrar, en su Presencia. Presencia inscrita en el Éter de su Corazón, inscrita en la Consciencia, ella misma, franqueando la puerta de lo efímero, volviendo a cerrar la puerta, de manera definitiva, permitiéndoles establecerse en la Verdad de su Eternidad.
Niños del Uno. Son niños de Verdad, Semillas de Estrellas, Estrellas revelándose en su majestad, revelándose en su Éter. Recorran los caminos de la Resurrección, en ligereza y Alegría. El impulso de su propio corazón, en la respiración del Corazón, les conduce a Vibrar el Cristo, en ustedes, ya que es su Esencia, ya que es su camino, más allá de todo camino, más allá de toda ilusión. Vibren, en la Eternidad, donde no existe ningún tiempo encerrando ni limitando, allí donde no existe ningún límite otro que el de su deseo, no de la densidad sino de la ligereza, la del Corazón donde todo es libre, en el Abandono y el Don de si a Si y a Él.



Amados del Uno. Hijos ardientes del Sol. Descubran la Verdad de su Ser. Eleven. Elévense. La Luz viene a pedirles, la Luz viene a buscarles con el fin de volverse a ella, ya que es lo que son. Más allá de toda apariencia, más allá de toda densidad, más allá de todo sufrimiento, existe un espacio sin espacio, un tiempo fuera de su tiempo, donde se despliega la Esencia de la Alegría que es su naturaleza ígnea: Seres de Fuego, inscritos en la Luz eterna de la Verdad. OD y AQUÍ les abren las puertas, las puertas de la Resurrección, las puertas de la Verdad, permitiendo entonces a Cristo desplegarse, en su Presencia, pasando a ser entonces ustedes mismos presentes. Presentes más allá del momento presente, presentes sobre un tiempo que no es más un tiempo. Presentes en un espacio que no es más un espacio ya que es ilimitado, sin principio y sin final. Adosadas a la Libertad, adosadas al Espíritu, las fundaciones se elevan, permitiendo entonces al Templo ser encendido.

Niños de la Eternidad. Canten la oda de la Libertad. Vibren en OD con el fin de penetrar el espacio sin espacio y el tiempo sin tiempo en que ninguna señal habitual, vinculada a la densidad, puede existir, ya que salen de la existencia con el fin de tenerse en el Ser y no fuera del Ser. No son ya el deseo ya que todo está realizado. No son ya el límite. No son más que lo Ilimitado. Penetren esta Libertad, aquélla dónde la Luz les pide estar, por fin, Seres liberados Vibrando e Irradiando del Amor de su Presencia, en Su Presencia. Eso es ahora. Solo tienen a ustedes para salir del yo. Sólo tienen a ustedes para manifestarse en el Sí, en su Presencia eterna, la Alegría eterna, de la Felicidad suprema. A ustedes les toca decidir cruzar la puerta. Es su turno de decidir poner fin a la ronda sin final. Es su turno de poner fin a la ilusión de toda creencia con el fin de descubrir la Verdad última, la del sentido de su Presencia y su Esencia. Niños del Uno. Escuchen y oigan la llamada de Uriel, el que se los anuncia y que lo dice. El que se los anuncia y lo vibra ya que está en ustedes. Estoy en ustedes, como pronto el conjunto de la creación se encontrará en su seno y se convertirán en eso, sin ninguna clase de límite, ninguna, sin ninguna contrariedad, de ninguna clase. Pasarán a ser entonces la transparencia del cristal, la transparencia de la Verdad, el Don total de ustedes mismos a esto que son: Luz y Verdad, Vibrantes al unísono del canto de la Fuente, elevándose sobre las fundaciones ilusorias de este mundo con el fin de encontrar la Eternidad de su Libertad.

Niños. Niños del Uno. Vibren. Elévense, en su Presencia, en el calor del Fuego ígneo del Espíritu, en el calor de su Templo elevado y despertado. Son los Niños de la Eternidad. Por ello, el canto de la Tierra que se reveló, se eleva, también, en ustedes, en su tierra, permitiendo a esta Tierra incorporarse al lugar de su llamada en su nueva Dimensión. Dimensión de Vida, Dimensión de Alegría porque es eterna y consciente.

Niños del Uno. Niños de la Tierra que no son de esta tierra. Eleven la tierra. La vuestra como la de esta Tierra hacia su nuevo Éter, con el fin de encontrar y recuperar su Eternidad. Estamos en ustedes. Somos el Anuncio. Somos su Presencia. Ustedes son la Alegría de la Revelación. Acepten y acojan el canto de la Libertad para que resuene la oda (OD) que les permite vibrar en el aire (el ER) ya que el ER y el OD se reúnen entonces, haciéndoles pasar de la odisea, la de este mundo, a la Verdad del OD-ICI (AQUÍ), es decir, lo que no está ya en un límite, sino lo que está en la Libertad, que es su naturaleza.

Amados del Uno. Como se los ha dicho : « Mi Amigo, mi Amado » ya que eso es lo que son, en el Corazón, en sus reencuentros, en su unificación que no puede producirse sino más allá de los velos de la ilusión, más allá de la persona, más bien en el Êtreté, en su Templo elevado, en vuestro Corazón, allí donde el Fuego jamás puede extinguirse, allí donde el fuego jamás puede rebajarlos, allí donde el Fuego jamás puede llevarles hacia otra cosa que la Verdad y la transparencia. Son eso de toda Eternidad.
Niños del Uno. Amigos y Amados del Uno. La hora ha llegado de Vibrar en la Unidad. La hora ha llegado de borrar todo eso que no es verdadero y que no se mantiene ante la Luz. El Cristo llega, en ustedes y por ustedes, sobre esta Tierra, para su elevación, para su crucifixión y por fin para su Resurrección. El pasaje, lo han vivido. Este ultimo pasaje, esta última reversión que los conduce, hoy, a la puerta de su Eternidad. Solo Es su turno de cruzarla, del Alma y del Espíritu, depositando los fardos de la ilusión detrás, depositando los fardos de la ilusión allí donde deben permanecer, es decir, en la ilusión. No se llevarán nada más que lo que son, en verdad, ya que solo son eso, y son todo eso: la Verdad.

Niños del Uno. La puerta estrecha se abre con el fin de dejarles pasar por el milagro del descenso del Espíritu Santo y el Cristo, enteramente, en este mundo y en su Corazón, permitiéndoles responder a la llamada, a la oda (OD) y al canto. Como se los dije, si escuchan y oyen el canto de la Verdad, entonces solo les quedará Vibrarlo y vivirlo. Entren en la Vida. Aquélla que se les debe. Aquélla que es suya. Aquélla que está más allá de todo deseo, ya que hay satisfacción. Aquélla que está más allá de toda pregunta, ya que hay respuesta. Donde ninguna zona de sombra puede existir.
Salgan de la sombra y vuelvan de nuevo a la plena Luz de su Verdad. Elévense en la Vibración y el Canto de la Tierra que se eleva en su Fuego hasta el Éter del Corazón. Eso es ahora. Estén atentos. ¿Cuál es su Intención? ¿Cuál es su Vibración? Allí es la única cuestión. Se elevan o entonces no piden la Alegría. Sean la Alegría. Sean la Verdad. Y para eso, sólo hay un camino, que es una única Verdad: elevar la fundación, abrir la Puerta, dejar el Fuego de la Tierra, ya no descender en los impulsos y las pasiones, sino en la satisfacción de la Verdad del Corazón. Amados del Uno. Amigos del Uno. Cristo llega. Por ello, se lo anuncio. El se revela, en ustedes, y se eleva, en ustedes, con el fin de elevarse y revelarse en la Tierra. Canten el sonido de la Libertad, el que oyen cuando el Corazón asciende a su Verdad. Olviden toda zona de sombra y toda zona de la ilusión del sufrimiento donde nada más existe que la única Verdad de la Luz.
Niños del Uno. Soy el Arcángel Uriel, el Ángel de su propia Presencia. Soy el Ángel que los despierta a través del pasaje y la reversión. Soy el que acompaña a Metatrón y Anaël, que les permiten, si lo desean, de un deseo del Corazón, el de la Luz, de retornar a la Luz, allí donde no existe ningún sufrimiento, allí donde no existe ninguna ilusión, donde nada puede alterarse ya que todo es puro, ya que todo es Éter y todo es Fuego. Escuchen. La oda (OD) se eleva más allá del AQUÍ, estando totalmente aquí ya que eso pasa aquí, y no en otra parte, y no en otra parte que en ustedes mismos, en su Templo interior, y no en otra parte que en ustedes mismos y sobre todo no en otro, cualquiera que sea. No hay nada ni nadie a que seguir. Hay exactamente que ser. Y eso es ahora, en el AQUÍ, permitiéndoles superar los límites inscritos en la ilusión. Abran. La puerta está abierta. Entonces abran a lo que está abierto y pasen en la Verdad. El único obstáculo podría ser el miedo, pero allí donde penetrarán, el miedo está ausente. Entonces, Es su turno de saber. Es su turno de ver, con el Corazón. ¿Cuál es su futuro en este tiempo de la Tierra que se acaba? Es su turno de hacer, realizar, Serlo. Es su turno de escuchar el Canto y oír la oda (OD) de la Libertad.

Soy el Ángel Uriel que despliega, en su Presencia, y que abre la puerta, de todos los Pasos y Reversiones que los conducen a la Libertad y a la Verdad. Es su turno de ir. No me sigan. Sino síganse. Entren en ustedes.
Amados y Amigos del Uno. El Ángel Uriel está con ustedes. Comunión de nuestra Presencia. Comunión de la oda (OD) del Tiempo nuevo. Comunión donde el misterio de ICI (AQUÍ), en el IM de Mikaël, se transciende. Somos lo que ustedes son. Ustedes son lo que somos. Ninguna distancia puede perdurar en el Templo de la Verdad. Comunión. Comunión y Presencia. Recepción, AQUÍ y AHORA, en la claridad Cristo. Resonancia del Canto de la Libertad.
Mi Amigo, mi Amado, tu eres tu amigo y tu amado. Uriel. Yo soy el Angel de la Presencia y de la Reversión. Mi canto es tu canto. Todo está abierto. Sal de tu miedo. Rompe las amarras de todo lazo. Y llévate tu mismo, en las Moradas de la Eternidad, aquí mismo en esta densidad donde estás ahora. Penetra la Verdad y déjala aparecer, permitiéndote ir más allá del parecer, te instalas en el Ser y en la Eternidad.

Que la palabra Ama sea el sonido de cada una de tus respiraciones ya que es lo que eres. He aquí mi oda (OD) a nuestra Presencia. He aquí mi oda (OD) a tu Presencia. Amor y Verdad. Mi Presencia, que será tuya, en la alineación y el despliegue. Deja cantar tu Corazón ya que él conoce la melodía, en totalidad. No tiene nada que aprender ya que sabe todo eso ya que lo es. Comunión. Sal.
Que la palabra Ama sea el sonido de cada uno de tus respiraciones ya que es lo que es. He aquí mi oda (OD) a nuestra Presencia. He aquí mi oda (OD) a tu Presencia. Amor y Verdad. Mi Presencia, que será tenga, en la alineación y el despliegue. Deja cantar tu Corazón ya que conoce la melodía, enteramente. No tiene nada que aprender ya que sabe todo eso ya que lo es.
Comunión. Saludo y Retorno. Unidos, unificados y libres. En la Morada de la Paz suprema: Shantinilaya.
Yo soy Uriel, en ti el canto de su Presencia. A continuación.