Author: Abandono a la Luz on
jueves, 12 de junio de 2014
“Yo arrojo un
balón contra una pared y él vuelve con la misma fuerza. En relación al ser, si
arrojo pensamientos, palabras o acciones hacia afuera, ellos vuelven con la
misma intensidad.”
LA DIGESTION
Por medio de la digestión, procesamos elementos
materiales de este mundo. La digestión abarca, pues:
1. Captación del mundo exterior en forma de elementos
materiales.
2. Diferenciación entre lo asimilable y lo no asimilable.
3. Asimilación de las sustancias asimilables.
4. Expulsión de lo no digerible.
2. Diferenciación entre lo asimilable y lo no asimilable.
3. Asimilación de las sustancias asimilables.
4. Expulsión de lo no digerible.
- El que tiene hambre de cariño y no puede saciarla, manifiesta este afán en el aspecto corporal en forma de hambre de golosinas. El hambre de golosinas siempre expresa un hambre de cariño no saciada. Queda patente el doble significado que se atribuye a lo dulce: cuando de una chica guapa decimos que es un bombón y que está para comérsela. El amor y lo dulce tienen una estrecha relación.
- El deseo de golosinas en los niños es claro indicio de que no se sienten lo bastante amados. Los padres suelen protestar de semejante imputación diciendo que ellos «harían cualquier cosa por su hijo». Pero «hacer cualquier cosa» no es forzosamente lo mismo que «amar». El que come caramelos anhela amor y seguridad. Es más fiable esta regla que la valoración de la propia capacidad de amar. También hay padres que atiborran de golosinas a sus hijos, con lo que indican que no están dispuestos a ofrecer amor a sus hijos, por lo que tratan de compensarles de otro modo.
- Las personas que realizan un trabajo intelectual y tienen que pensar mucho muestran preferencia por los alimentos salados y los platos fuertes. Los muy conservadores tienen predilección por los alimentos en conserva, especialmente los ahumados y el té cargado que beben sin azúcar (en general, alimentos ricos en ácido tánico).
- Los que gustan de comidas picantes denotan deseo de nuevas emociones. Son personas amantes de los desafíos, a pesar de que pueden ser indigestos, diametralmente opuestas a las que sólo comen cosas suaves: nada de sal ni especias. Estas personas rehuyen todo lo que sea novedad. Se desentienden de los retos y temen todo enfrentamiento. Este temor puede acentuarse hasta hacerles adoptar un régimen a base de papillas, como el del enfermo del estómago, acerca de cuya personalidad hablaremos más extensamente muy pronto.
- Las papillas son comidas de bebé, lo que indica claramente que el enfermo del estómago ha experimentado una regresión hasta la indiferenciación de la infancia, en la que no se puede elegir ni cortar y hay que renunciar hasta a morder y masticar (actividades estas en exceso agresivas) la comida. Este individuo evita tragar alimentos sólidos.
- Un temor exagerado a las espinas simboliza el miedo a las agresiones. La preocupación por los huesos, miedo a los problemas -no se quiere llegar al meollo de la cuestión
- Pero también existe el grupo contrario: los macrobióticos. Estas personas van en busca de problemas a los que hincar el diente. Quieren desentrañar las cosas y prefieren los alimentos duros. Llegan hasta evitar los aspectos placenteros: a la hora del postre, eligen algo duro de roer. Los macrobióticos denotan así cierto miedo al amor y la ternura y su incapacidad para aceptar el amor.
- Algunas personas llevan a tal extremo su afán de huir de los conflictos que acaban teniendo que ser alimentadas por vía intravenosa en una unidad de cuidados intensivos. Ésta es sin duda la forma más segura de vegetar sin tener que molestarse. Algunas personas llevan a tal extremo su afán de huir de los conflictos que acaban teniendo que ser alimentadas por vía intravenosa en una unidad de cuidados intensivos. Ésta es sin duda la forma más segura de vegetar sin tener que molestarse.
Los dientes
Los alimentos entran por la boca y en ella son
triturados por los dientes. Con los dientes mordemos y masticamos. Morder es un
acto muy agresivo, expresión de la capacidad de agarrar, sujetar y atacar. El
perro enseña los dientes para demostrar su peligrosa agresividad; también
nosotros decimos que vamos a «enseñar los dientes» a alguien cuando estamos
decididos a defendernos. Una mala dentadura es indicio de que una persona tiene
dificultad para manifestar su agresividad.
- Hay personas que hacen rechinar los dientes mientras duermen, algunas con tanta fuerza que hay que ponerles un aparato en la boca para que no se los desgasten de tanto rechinar. El simbolismo está claro. El rechinar de dientes es sinónimo reconocido de agresividad impotente. El que durante el día no puede ceder al deseo de morder, tiene que rechinar los dientes por la noche hasta desgastarlos
- Las encías son la base de los dientes, su lecho. Las encías representan también la base de la vitalidad y agresividad, confianza y seguridad en sí mismo. Pero las encías sensibles que sangran con facilidad no sirven para ello. La sangre es símbolo de vida, y la encía sangrante nos indica cómo, a la menor contrariedad, se le va la vida a la confianza y a la seguridad en sí mismo.
Tragar
Una vez triturados los alimentos con los dientes, los
ensalivamos y los tragamos. Con el acto de tragar integramos, admitimos: tragar
es incorporar. Mientras tenemos algo en la boca podemos escupirlo. Una vez lo
hemos tragado, el proceso es difícilmente reversible. Los trozos grandes son
difíciles y hasta imposibles de tragar. A veces, en la vida uno tiene que
tragar algo contra su voluntad, por ejemplo, un despido. Hay malas noticias que
son difíciles de tragar.
- Precisamente en estos casos, un poco de líquido puede facilitar la operación, especialmente si se trata de un buen trago. Del alcohólico se dice que traga mucho. Por lo general, el trago alcohólico sirve para facilitar o, incluso, sustituir otros tragos. Se traga alcohol porque en la vida hay otras cosas que uno no puede ni quiere tragar. Así, el alcohólico sustituye la comida por la bebida (beber mucho provoca pérdida del apetito), sustituye el trago duro y sólido por el suave y líquido, el trago de la botella.
- Hay numerosos trastornos de la deglución, por ejemplo, el nudo en la garganta, o unas anginas, que producen la sensación de no poder tragar. En estos casos, el afectado debe preguntarse: ¿Qué hay actualmente en mi vida que yo no pueda o no quiera tragar?
- Entre estos trastornos figura el de la «aerofagia», afección que impulsa a tragar aire. Huelgan más explicaciones para descubrir lo que ocurre en estos casos. Hay algo que uno no quiere tragar, no quiere asimilar, pero disimula tragando aire. Esta resistencia encubierta contra la deglución se manifiesta después con eructos y ventosidades
Náuseas y vómitos
Una vez hemos tragado el alimento, éste puede resultar
indigesto, como si tuviéramos una piedra en el estómago. Ahora bien, la piedra,
al igual que el hueso de la fruta, es símbolo de problema. Todos sabemos cómo
puede bloquearnos el estómago y quitarnos el apetito un problema.
- El apetito depende en gran medida de la situación psíquica. Hay
multitud de expresiones que señalan esta analogía entre los procesos
psíquicos y somáticos:
Eso me ha quitado el apetito, o: Sólo de pensarlo me da mareo. O también: Nada más verlo se me revuelve el estómago. Eso me ha quitado el apetito, o: Sólo de pensarlo me da mareo. O también: Nada más verlo se me revuelve el estómago. - El mareo señala rechazo de algo que, por lo tanto, se nos sienta en la boca del estómago. También comer desordenada y atropelladamente puede producir mareo. La náusea culmina en el vómito del alimento. El individuo se libra de las cosas e impresiones que rechaza, que no quiere asimilar. El vómito es una expresión categórica de defensa y repudio.
- Vomitar es «no aceptar». Esta relación se expresa claramente en los vómitos del embarazo. Aquí se expresa el rechazo inconsciente de la criatura o del semen que la mujer no quiere «incorporar». Siguiendo el razonamiento, los vómitos del embarazo también pueden expresar un rechazo de la función femenina (la maternidad).
El estómago
El lugar al que a continuación llega el alimento (no
vomitado) es el estómago, cuya primera función es la de servir de recipiente.
Él recibe todas las impresiones que vienen del exterior, lo que hay que
digerir. La capacidad de recibir exige apertura, pasividad y capacidad de
entrega. En virtud de estas propiedades, el estómago representa el polo
femenino. Mientras que el principio masculino está caracterizado por la
facultad de irradiar y por la actividad (elemento fuego), el principio femenino
engloba la capacidad de aceptación, la abnegación, la sensibilidad y la
facultad de recibir y guardar (elemento agua).
- Lo que representa el elemento femenino en el terreno psíquico es la sensibilidad, el mundo de la percepción. Si un individuo reprime en la mente la capacidad de sentir, esta función pasa al cuerpo, y el estómago, además de los alimentos, tiene que admitir y digerir los sentimientos.
- En este caso, no es que el amor pase por el estómago sino que sentimos un peso en el estómago que más tarde o más temprano se manifestará como adiposidad.
Además de la facultad de recibir, en el estómago
hallamos otra función, correspondiente ésta al polo masculino: producción de
ácidos.
- El estómago reacciona produciendo un ácido agresivo con el que
pretende modificar y digerir unos sentimientos no materiales, empresa
difícil y molesta que nos recuerda que no es conveniente tragarse el mal
humor ni obligar al estómago a digerirlo. El ácido jugo gástrico aumenta
porque quiere imponerse.
Pero esto acarrea problemas al enfermo del estómago, que carece de la capacidad de enfrentarse conscientemente con su mal humor y su agresividad, para resolver de modo responsable conflictos y problemas. - El enfermo del estómago o no exterioriza su agresividad (se la traga) o demuestra una agresividad exagerada, pero ni un extremo ni el otro le ayudan a resolver el problema realmente, ya que carece de confianza y seguridad en sí mismo, sentimiento indispensable para que el individuo resuelva su problema, carencia a la que aludimos al tratar del tema Dientes-Encías.
- El enfermo del estómago es una persona que rehuye conflictos. Inconscientemente, añora la plácida niñez. Su estómago pide papilla. Y el enfermo del estómago se alimenta de cosas que han sido tamizadas por el pasapurés y que, por lo tanto, han demostrado ser inofensivas. Puede haber grumos. Los problemas se han quedado en el tamiz.
- El enfermo del estómago no tolera los alimentos crudos, por bastos, primitivos y peligrosos. Antes de que él se atreva con los alimentos, éstos tienen que ser sometidos al agresivo proceso de la cocción. El pan integral es indigesto, porque aún contiene muchos problemas. Todos los alimentos sabrosos, el alcohol, el café, la nicotina y los dulces representan un estímulo excesivo para el enfermo del estómago. La vida y la comida tienen que estar exentas de desafíos. El ácido gástrico produce una sensación de opresión que impide registrar nuevas impresiones.
- La ingestión de medicamentos antiácidos suele provocar eructos, con el consiguiente alivio, ya que eructar es una manifestación agresiva hacia el exterior. Con esto uno ha hecho disminuir un poco la presión.
- La terapia que suele aplicar la medicina académica (por ejemplo, «Valium») refleja la misma relación: el medicamento interrumpe químicamente la unión entre la mente y el sistema vegetativo
- La actitud básica de proyectar los sentimientos y la agresividad no hacia fuera sino hacia dentro, contra uno mismo provoca finalmente la úlcera de estómago. La úlcera es una llaga que se forma en la pared del estómago. El enfermo de úlcera, en lugar de digerir las impresiones del exterior, digiere el propio estómago. El enfermo de estómago tiene que aprender a tomar conciencia de sus sentimientos, afrontar conscientemente los conflictos y digerir conscientemente las impresiones. Además, el paciente de úlcera debe admitir y reconocer sus deseos de dependencia infantil, de la protección materna y el afán de ser querido y mimado, incluso y precisamente cuando estos deseos estén bien disimulados tras una fachada de independencia, autoridad y aplomo. También aquí el estómago revela la verdad.
- Los ácidos atacan, corroen, descomponen: son inequívocamente agresivos. Una persona que sufre un disgusto dirá: Estoy amargado. Si la persona no consigue vencer este furor conscientemente o transmutarlo en agresión y se traga el mal humor, o traga bilis, su agresividad y su amargura se somatizan en ácidos estomacales.
En trastornos estomacales y digestivos sería relevante
hacerse las preguntas siguientes:
1.¿Qué es lo que no puedo o no quiero tragar?
2. ¿Me consumo interiormente?
3. ¿Cómo llevo mis sentimientos?
4. ¿Qué me amarga?
5. ¿Cómo llevo mi agresividad?
6. ¿En qué medida huyo de los conflictos?
7. ¿Hay en mí una añoranza reprimida de un paraíso infantil sin conflictos en el que se me quería y mimaba sin que yo tuviera que abrirme paso a mordiscos?
1.¿Qué es lo que no puedo o no quiero tragar?
2. ¿Me consumo interiormente?
3. ¿Cómo llevo mis sentimientos?
4. ¿Qué me amarga?
5. ¿Cómo llevo mi agresividad?
6. ¿En qué medida huyo de los conflictos?
7. ¿Hay en mí una añoranza reprimida de un paraíso infantil sin conflictos en el que se me quería y mimaba sin que yo tuviera que abrirme paso a mordiscos?
· Intestino delgado e intestino grueso
En el intestino delgado se produce la digestión propiamente dicha, mediante división en componentes (análisis) y asimilación. Llama la atención el parecido existente entre el intestino delgado y el cerebro. Ambos tienen una misión similar: el cerebro digiere las impresiones en el plano mental y el intestino digiere las sustancias materiales. Las afecciones del intestino delgado suscitan la pregunta de si el individuo no estará analizando demasiado, ya que la función característica del intestino delgado es el análisis, la división, el detalle.
En el intestino delgado se produce la digestión propiamente dicha, mediante división en componentes (análisis) y asimilación. Llama la atención el parecido existente entre el intestino delgado y el cerebro. Ambos tienen una misión similar: el cerebro digiere las impresiones en el plano mental y el intestino digiere las sustancias materiales. Las afecciones del intestino delgado suscitan la pregunta de si el individuo no estará analizando demasiado, ya que la función característica del intestino delgado es el análisis, la división, el detalle.
- Las personas con afecciones del intestino delgado suelen tender a un exceso de análisis y crítica, de todo tienen algo que decir. El intestino delgado es también un buen indicador de las angustias vitales; en el intestino delgado el alimento es valorado y «aprovechado». En el fondo de la preocupación por la valoración está la angustia vital, angustia de no recibir lo suficiente y morir de hambre.
- Más raramente, los problemas del intestino delgado pueden denotar también lo contrario: falta de capacidad de crítica. Éste es el caso de las llamadas [Fettstuhlen] de la insuficiencia pancreática.
- Uno de los síntomas que con más frecuencia se dan en la zona del intestino delgado es la diarrea. Ése de miedo se lo hace en los pantalones. Tener caca significa tener miedo. En la diarrea tenemos la indicación de una problemática de angustia.
- El que tiene miedo no se entretiene en estudiar analíticamente las impresiones sino que las suelta sin digerir. No hay más remedio. Uno se retira a un lugar tranquilo y solitario donde puede dejar que las cosas sigan su curso. Con ello se pierde mucho líquido, ese líquido símbolo de la flexibilidad que sería necesaria para ampliar la angustiosa frontera del Yo y con ello vencer el miedo. Ya hemos dicho que el miedo siempre está asociado con lo estrecho y con el afán de aferrarse.
· La terapia del miedo consiste siempre en:
soltarse y expandirse, adquirir flexibilidad, observar los acontecimientos:
¡dejarlo correr! El tratamiento de la diarrea suele limitarse a administrar al
enfermo gran cantidad de líquidos. Con ello recibe simbólicamente esa fluidez
que necesita para ampliar sus horizontes, en los que experimenta el miedo. La
diarrea, ya sea crónica o aguda, nos indica siempre que tenemos miedo y que
tratamos de aferrarnos y nos enseña a soltar y dejar correr.
- En el intestino grueso, la
digestión ya ha terminado. Aquí lo único que se hace es extraer el agua
del resto de los alimentos indigestibles. La afección más generalizada que
se produce en esta zona es el estreñimiento, modelo genuino de
resistencia: retención-tensión y obstinación-deseo de venganza.
Desde Groddeck, el psicoanálisis interpreta la defecación como un acto de dar y regalar. Para darnos cuenta de que simbólicamente la deposición tiene algo que ver con el dinero basta recordar una expresión común en Alemania de Geld-schieser (caga-dinero) y el cuento del asno de oro que, en lugar de estiércol, defecaba monedas de oro. Popularmente también se asocia el pisar deposiciones de perro con la perspectiva de recibir una suma de dinero. Estas indicaciones deben bastar para poner de manifiesto, sin recurrir a complicadas teorías, la relación simbólica existente entre excremento y dinero o entre defecar y dar. - Estreñimiento es expresión de la resistencia a dar, del afán e retener y está relacionado con la problemática de la avaricia. En nuestra época el estreñimiento es un síntoma muy extendido que padece la mayor parte de la gente.
· Indica claramente un exagerado afán de
aferrarse a lo material (avaricia) y la incapacidad de ceder.
Pero al intestino grueso corresponde otro importante significado simbólico. Si el intestino delgado se relaciona con el pensamiento analítico consciente, el intestino grueso corresponde al inconsciente, en el sentido literal, al «submundo». El inconsciente es, desde el punto de vista mitológico, el reino de los muertos. El intestino grueso es también un reino de los muertos, ya que en él se encuentran las sustancias que no pueden ser convertidas en vida, es el lugar en el que puede producirse la fermentación. La fermentación es también un proceso de putrefacción y muerte. Si el intestino grueso simboliza el inconsciente, el lado nocturno del cuerpo, el excremento representa el contenido del inconsciente.
Pero al intestino grueso corresponde otro importante significado simbólico. Si el intestino delgado se relaciona con el pensamiento analítico consciente, el intestino grueso corresponde al inconsciente, en el sentido literal, al «submundo». El inconsciente es, desde el punto de vista mitológico, el reino de los muertos. El intestino grueso es también un reino de los muertos, ya que en él se encuentran las sustancias que no pueden ser convertidas en vida, es el lugar en el que puede producirse la fermentación. La fermentación es también un proceso de putrefacción y muerte. Si el intestino grueso simboliza el inconsciente, el lado nocturno del cuerpo, el excremento representa el contenido del inconsciente.
· Y ahora reconocemos claramente el otro significado
del estreñimiento: es el miedo a dejar salir a la luz el contenido del
inconsciente. Es la tentativa de retener fondos reprimidos. Las impresiones
espirituales se acumulan y uno no consigue distanciarse de ellas. El paciente
estreñido, literalmente, no puede dejar nada tras sí.
· El estreñimiento nos indica que tenemos
dificultades para dar y soltar, que queremos retener tanto las cosas materiales
como el contenido del inconsciente y no queremos que nada salga a la luz.
· Se llama colitis ulcerosa a una inflamación del
intestino grueso que se manifiesta en forma aguda y tiende a hacerse crónica y
produce dolores y frecuentes deposiciones de mucosidades sanguinolentas.
También aquí la voz popular demuestra sus grandes conocimientos psicosomáticos:
en alemán se llama vulgarmente Schleimscheisser o Schleimer, es decir, «caga
moco», al individuo hipócrita, obsequioso y adulador capaz de todo por congraciarse,
incluso de sacrificar su personalidad, de renunciar a su vida propia a fin de
vivir la vida de otro en una especie de unidad simbiótica.
· La sangre y la mucosidad son sustancias
vitales, símbolos de la vida. (Los mitos de numerosos pueblos primitivos
cuentan que la vida surgió del lodo o mucílago.) Sangre y moco pierde el que
teme asumir su propia vida y su propia personalidad. Vivir la propia vida,
empero, exige distanciarse del otro, lo cual provoca cierta soledad (pérdida de
la simbiosis). De esto tiene miedo el que padece colitis. De miedo suda sangre
y agua por el intestino. Por el intestino (= el inconsciente) ofrece en
sacrificio los símbolos de su propia vida: sangre y moco. Sólo puede ayudarle
reconocer que cada cual ha de vivir su propia vida de forma responsable,
porque, si no, la pierde.
El páncreas
El páncreas forma parte del aparato digestivo y tiene
dos funciones principales: la exocrina, que consiste en la producción de los
jugos gástricos esenciales, de carácter eminentemente agresivo, y la endocrina.
Mediante la función endocrina, el páncreas produce la insulina. El déficit de
producción de estas células da lugar a una afección muy frecuente: la diabetes
(azúcar en la sangre).
- El diabético (por falta de insulina) no puede asimilar el azúcar contenido en los alimentos; el azúcar escapa de su cuerpo con la orina. Sólo sustituyendo la palabra azúcar por la palabra amor habremos expuesto con claridad el problema del diabético. Las cosas dulces no son sino sucedáneo de otras dulzuras. Detrás del deseo del diabético de saborear cosas dulces y su incapacidad para asimilar el azúcar y almacenarlo en las propias células está el afán no reconocido de la realización amorosa, unido a la incapacidad de aceptar el amor, de abrirse a él. El diabético -y esto es significativo- tiene que alimentarse de «sucedáneos»: sucedáneos para satisfacer unos deseos auténticos. La diabetes produce la hiperacidulación o avinagramiento de todo el cuerpo y puede provocar incluso un coma. Ya conocemos estos ácidos, símbolo de la agresividad.
- Una y otra vez, nos encontramos con esta polaridad de amor y agresividad, de azúcar y ácido (en mitología: Venus y Marte). El cuerpo nos enseña: el que no ama se agria; o, formulado más claramente: el que no sabe disfrutar se hace insoportable. Sólo puede recibir amor el que es capaz de darlo: el diabético da amor sólo en forma de azúcar en la orina. El que no se deja impregnar no retiene el azúcar. El diabético quiere amor (cosas dulces), pero no se atreve a buscarlo activamente («¡A mí lo dulce no me conviene!»). Pero lo desea («¡Qué más quisiera, pero no puedo!»). No puede recibir, puesto que no aprendió a dar, y por lo tanto no retiene el amor en el cuerpo: no asimila el azúcar y tiene que expulsarlo. ¡Cualquiera no se amarga!
FUENTE: http://soloivana.blogspot.com2009/06/por-medio-de-la-digestion-procesamos.html
– Este artículo fue extractado del libro “La enfermedad como camino”.
http://hermandadblanca.org/el-cuerpo-habla-la-digestion/#.U5ole3bb7WB
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martes, 3 de junio de 2014
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jueves, 29 de mayo de 2014
Recuerdos En La Atlántida De Itzen Caan - 14ª Parte
EAENKI - TRITÓN
- JESUCRISTO
Este es el sello de identidad personal del “Señor del Código”, “el Creador”, “El Rey de los Mares” o “Señor del Agua”, Portador de las Semillas de la Creación y Tutor único de la humanidad; que por provenir de un mundo predominantemente acuático dentro del Sistema Estelar de Sirio, fue reconocido a través de la historia y hasta el día de hoy con el símbolo del “Pez”.
Mas por su esencia acuática al descender a la Tierra, es decir, al encarnar en este mundo físico, ya como humano pasaba a ser energéticamente el “Anfibio” un Ser de esencia mitad cósmica acuática Siriana (Pez) y mitad Terrena (humano); por ello se le representó como el “Tritón”, un ser con dominio tanto para vivir en un mundo de agua (Sirio) como en tierra (planeta Tierra).
Es por esto mismo que aparece a través de la historia la mención repetitiva de un ser mitológico simbólicamente zoomorfo con capacidades superiores o suprahumanas, pero reconocido a la vez como un líder humano real, un verdadero rey histórico ejemplar que vivió y sobrellevó vidas comunes como cualquier otro ser humano.
En la zona arqueológica de Teotihuacán encontramos un buen ejemplo de ello, resaltado de manera especial en el llamado Templo de Quetzalcóatl la “Serpiente Emplumada”, en el cual se rinde culto a un Rey histórico real encarnado por tercera ocasión (hasta ese entonces), pero paralelamente se enfatiza su esencia predominantemente acuática y capacidades suprahumanas que lo colocan o clasifican en el nivel de un dios…. “Divinidad del Mar” o “Dios del Agua”, señalado con el símbolo del dios Tlaloc.
La escritora y vidente Josefa R. Luque Álvarez se
refirió a este mismo Rey Atlante (Orígenes de la Civilización Adámica, Arpas
Eternas, Cumbres y Llanuras, etc.) con el nombre de “Anfión”, término que
proviene de la raíz “Anphi” (ambos) y del término “Ofión” (Gran Ofidio Marino),
los cuales unidos hacen referencia a un “Gran Ser de Esencia Acuática, un
Espíritu poderoso con la capacidad de vivir tanto en agua como en tierra”, tal
como un anfibio; símbolos precisos todos ellos del mismo Rey
Quetzalcoatl-Kukulkan.
Esta vidente argentina lo describe enfáticamente como un Espíritu de Luz de alto nivel evolutivo proveniente del Sistema Estelar de Sirio, que encarnó repetidas veces en el mundo físico terreno con el propósito de ayudar a la humanidad, confirmando con ello lo que los grabados maya-toltecas y la mitología de distintas culturas antiguas también describen. Ella le menciona además de como “Tutor Espiritual y Mesías”, también como líder y Rey Atlante en una de sus varias encarnaciones, lo cual coincide y se comprueba directamente con los grabados del Rey Atlante Tritón en el Templo de Quetzalcoatl-Kukulkan, como también con los de Palenque.
Esta vidente argentina lo describe enfáticamente como un Espíritu de Luz de alto nivel evolutivo proveniente del Sistema Estelar de Sirio, que encarnó repetidas veces en el mundo físico terreno con el propósito de ayudar a la humanidad, confirmando con ello lo que los grabados maya-toltecas y la mitología de distintas culturas antiguas también describen. Ella le menciona además de como “Tutor Espiritual y Mesías”, también como líder y Rey Atlante en una de sus varias encarnaciones, lo cual coincide y se comprueba directamente con los grabados del Rey Atlante Tritón en el Templo de Quetzalcoatl-Kukulkan, como también con los de Palenque.
Esta imagen del mural en Teotihuacán (México) describe
a este Ser llamado Kukulkan o Quetzalcóatl, divinizado como el mismo Rey
Atlante Tritón y por ello se le ve simbólicamente representado con la figura de
un tritón (animal anfibio real natural), el cual sin embargo se encuentra
coronado con un “Penacho Real” o “Corona Atlante”, señalándolo como Rey
histórico de dicho imperio; se le ve tocando la caracola marina clásica de esta
“Divinidad del Mar”, tal como se le describe en la historia antigua griega
coincidiendo con ella y comprobando su veracidad histórica. Su rostro es el de
un felino ya que con ello evocan la Era de Leo de aquel entonces, Era del
Tercer Sol y Época atlante.
En la tradición maya también se puede ver a este mismo Rey sabio atlante (Pakal-Kukulkan), grabado en la lápida de su tumba bajo el Templo de las Inscripciones (Palenque, Chis. Mex.), perpetuado remarcando ocultamente su esencia acuática: aparece recostado en un lecho marino sobre símbolos acuáticos como la caracola, la concha de madre perla y el lirio acuático (símbolo continental atlante); porta además de manera oculta el tridente que lo identifica junto a todos los símbolos en derredor como el “Rey Atlante” y “Señor de los Mares”… “el Tritón” o último gran “Poseidón”.
Su especial postura en ese diseño de la lápida señala codificadamente el signo hierático del “Agua” equivalente al “Chaac” (Tlaloc tolteca). Así es entonces este ser un Rey-Guía maya atlante humano terreno histórico (Pakal-Kukulkan), pero así mismo es un Espíritu Elevado de Esencia Cósmica Extraterrena, de origen y dominio acuáticos; todo lo cual lo identifica como “Señor o Dios del Agua” un Ser Cósmico suprahumano de Esencia Original Acuática Siriana.
En la tradición maya también se puede ver a este mismo Rey sabio atlante (Pakal-Kukulkan), grabado en la lápida de su tumba bajo el Templo de las Inscripciones (Palenque, Chis. Mex.), perpetuado remarcando ocultamente su esencia acuática: aparece recostado en un lecho marino sobre símbolos acuáticos como la caracola, la concha de madre perla y el lirio acuático (símbolo continental atlante); porta además de manera oculta el tridente que lo identifica junto a todos los símbolos en derredor como el “Rey Atlante” y “Señor de los Mares”… “el Tritón” o último gran “Poseidón”.
Su especial postura en ese diseño de la lápida señala codificadamente el signo hierático del “Agua” equivalente al “Chaac” (Tlaloc tolteca). Así es entonces este ser un Rey-Guía maya atlante humano terreno histórico (Pakal-Kukulkan), pero así mismo es un Espíritu Elevado de Esencia Cósmica Extraterrena, de origen y dominio acuáticos; todo lo cual lo identifica como “Señor o Dios del Agua” un Ser Cósmico suprahumano de Esencia Original Acuática Siriana.
Otro símbolo equivalente de este mismo ser en la
lápida de Palenque lo encontramos en el llamado “ChacMool” “Portador del Agua”,
el cual es precisamente una imagen recordatorio del mismo “Dios Chaac”, “Dios
del Agua”: Espíritu Divino de Esencia Acuática Siriana que descendió al mundo
como “Creador de los humanos” y que funge como permanente “Sustentador de
vidas”.
Esta figura del ChacMool se encuentra en el “Templo
de las Serpientes” o “Templo de los Guerreros” en la ciudad arqueológica de
Chichen Itzá en Yucatán (México), la cual se centra de manera sobresaliente en
la veneración del “Dios Descendente Kukulkan-Quetzalcóatl” “Serpiente
Emplumada”, quien porta los símbolos duales del “Ave” que lo identifica como un
Ser Cósmico Espiritual que desciende al mundo, mientras que la “Serpiente” lo
señala como encarnado en un cuerpo humano terreno.
Pero por si todos esos símbolos marinos no fueran suficientes, se encuentra ahí mismo señalado (en su tumba bajo el Templo de las Inscripciones), de manera más específica y contundente su Esencia Cósmica Acuática con la forma especial que se le dio a su sarcófago, el cual fue creado para conformar el “símbolo del Pez”, remarcando con esto de manera directa alrededor de su cuerpo su esencia original marina; ya que como un ser libre al haber desencarnado, dejaba el cuerpo humano y prisión terrena temporal para volver a ser el Espíritu Acuático Siriano que originalmente era.
Estos mismos simbolismos se repiten una y otra vez en
el curso de la historia y mitología humana en diferentes culturas, confirmando
la importancia y trascendencia de dichos signos y reconociendo en todos ellos,
la esencia única acuática de un mismo personaje nombrado tan solo de distintas
maneras a través del tiempo por la variación de región e idioma y por la
intención de resaltar sus diversas cualidades, definidas con cada nombre o
adjetivo que se le imponía.
Por ello coincidiendo una vez más se le encuentra también representado en la historia y grabados Sumerios, en la figura de un líder divinizado llamado “EaEnki” “Dios del agua y de la tierra”, representado una vez más con las características y capacidades del Anfibio o Anfión, mitad esencia acuática y mitad terrena; por ello se le puede ver como humano pero portando un pez como parte característica y sobresaliente de su personalidad, o mejor dicho de su Esencia Cósmica Acuática original Siriana.
Por ello coincidiendo una vez más se le encuentra también representado en la historia y grabados Sumerios, en la figura de un líder divinizado llamado “EaEnki” “Dios del agua y de la tierra”, representado una vez más con las características y capacidades del Anfibio o Anfión, mitad esencia acuática y mitad terrena; por ello se le puede ver como humano pero portando un pez como parte característica y sobresaliente de su personalidad, o mejor dicho de su Esencia Cósmica Acuática original Siriana.
Esta característica acuática especial y tan definida en todos esos personajes mencionados con anterioridad, los correlaciona y señala sin lugar a dudas como el mismo Ser: el mismo Rey “Pakal” y dios griego “Tritón”, mismo “EaEnki” sumerio, mismo hombre blanco barbado maya llamado “Kukulkan” o el tolteca Quetzalcóatl..
Como soporte a toda la simbología anterior, se encuentra la propia historia que gira en torno a cada uno de esos personajes, narrando su función u obra en la Tierra de manera coincidente. De igual forma sucede con la descripción de cada una de sus personalidades, ya que en ambos casos y en todas sus versiones se le describe de manera similar como un Ser de características superiores: un Espíritu Cósmico de elevado nivel evolutivo que descendió a la Tierra y que fungió como un “Dios Creador” el cual renació como humano entre los humanos para ser su Rey, Líder, Maestro y Guía ejemplar. Un ser benevolente, compasivo y de gran sabiduría que compartió su conocimiento superior con la humanidad de cada Era.
La historia de EaEnki (como se puede ver en sus imágenes y escritos referentes a la tribu Dogon en la República de Malí, África) no es la excepción a todo esto, sino que al contrario en ella se confirma todo lo anterior. Sus tradiciones dicen de manera directa y clara haber tenido contacto con unos seres cósmicos venidos del Sistema Estelar Binario de Sirio, específicamente de la “Sigi Tolo” o “Estrella de la fundación” conocida como Sirio A y de “Po Tolo” conocida como Sirio B.
Estos seres a los cuales llamaron “Nommos” (según su descripción simbólica) eran “mitad hombre y mitad Pez”, es decir un “Anfibio”, símbolo que hace referencia a su esencia cósmica acuática Siriana en unión con la humana terrena debido a su encarnación en este mundo físico.
Los Dogon les describen originalmente como seres benevolentes (los de Luz) guiados por un líder de gran sabiduría, el cual les ayudó en su vida cotidiana y les transmitió su conocimiento espiritual y cultural. El símbolo con el que se le representa es una vez más “el Pez”, con lo que es nuevamente confirmado como “Divinidad del Mar” o “Señor del Agua”, tal como el Tritón o Rey Kukulkan (Pakal): Espíritu de Esencia Acuática.
Para constatar una vez más todo lo anterior, ya en época moderna este mismo Ser Siriano de Esencia acuática, aparece como el galileo Jesuá el “Kristo” con el título de “Pescador de hombres” y siempre acompañado del simbolismo del “Pez”, el cual pasaría a ser signo representativo inconfundible de sus seguidores y del Cristianismo.
Al igual que el poderoso Rey Tritón o Poseidón, Jesuá el Kristo tenía el dominio sobre el agua: el poder para “llamar a los peces”, el control de “caminar sobre las aguas” y “calmar tempestades”. Además su simbología moderna característica conlleva el término “Ichtus” o “Ichthys” (ΙΧΘΥΣ, ['ix.θys]), el cual tomado del griego se traduce como“Pez”.
Mas sin embargo no solo eso abarca ese código que acompaña al Kristo, ya que la raíz “Ich” de dicho concepto “Ichthys” deriva de la lengua maya antigua el Kananeo y significa “Semejante”, “Rostro, Imagen o Fruto” y es empleado directamente en el texto Bíblico del Génesis para nombrar a los seres humanos “recién creados” a “Imagen y Semejanza de su “Dios Creador” identificado en su manifestación al mundo, una vez mas con el símbolo del “Pez”.
Dice el texto sagrado que “el Eterno” al crear al hombre (según lo narrado en la Torá, Génesis 2,23) “…..lo llamó Ish” (del griego “Isos” “igual”), término que proviene de la raíz madre “Ich”, señalando con ello que el “Creador de los humanos” les hizo a su imagen, es decir: de acuerdo y con la conformación de su propia Genética Acuática Siriana señalada con el simbolismo del “Ichtus” “el Pez”.
En base a todo lo anterior, confirmado una y otra
vez en escritos y símbolos sagrados de diversas fuentes de culturas distintas
las más sobresalientes, debemos los seres humanos ya aceptar y comprender con
mente abierta y revolucionada, el hecho de que al igual que nuestro Creador de
Esencia Acuática Siriana portamos los humanos en nuestra integridad las mismas
características y capacidades superiores propias de aquel Sistema Estelar
llamado el “Kan Mayor”, el cual no por nada es considerado “Sol Gemelo” de
nuestro propio Sol regente del “Sistema Solar”.
Somos el “Ich” “fruto” del “Ichtus”, “Seres de Esencia Acuática Siriana” creados a partir de la propia Esencia Siriana del “Dios Pez”. Por lo tanto somos de igual forma que Él, los “Anfibios” ya que portamos en nuestra integridad la Esencia Bioenergética Acuática Cósmica Siriana por herencia divina y la materia Biofísica Humana Terrena que en combinación dieron como resultado la aparición del “Homo Sapiens”.
Somos el “Ich” “fruto” del “Ichtus”, “Seres de Esencia Acuática Siriana” creados a partir de la propia Esencia Siriana del “Dios Pez”. Por lo tanto somos de igual forma que Él, los “Anfibios” ya que portamos en nuestra integridad la Esencia Bioenergética Acuática Cósmica Siriana por herencia divina y la materia Biofísica Humana Terrena que en combinación dieron como resultado la aparición del “Homo Sapiens”.
La referencia al Sistema estelar de Sirio como eje
central e importante de la Creación de los humanos, no solo se puede encontrar
en la cultura Dogon, sino también dentro de la Egipcia, Maya atlante y
Lemuriana, las cuales reconocen a la “Constelación de Sirio” con el nombre de
“Ahau Kan”, el “Kan Mayor”, “Serpiente Mayor” o “Serpiente Reina”; siendo un
grave error de traducción posterior (debido al olvido por el paso de miles de
años y cambios de región y lengua), el concepto de ‘perro’ para el término de
“Can” o “Kan”, ya que éste es un nombre prehistórico proveniente de la lengua
original maya-atlante “Kananeo Antiguo” que significa “Serpiente”.
Pero se debe tener en cuenta que por una parte se encontrará “la Serpiente terrena” símbolo serpentino maya atlante “AhauTsab Kan” “Gran Serpiente de Cascabel”, la cual es portadora y medidora del “tiempo-espacio” terrenal y por ello, símbolo de la encarnación del Alma en el nivel denso físico: con su cascabel lleva la medida del tiempo al ir agregando (según la creencia popular) cada año un cascabel a su cola y con su cuerpo señala el ciclo de reencarnaciones en el plano físico de tercera dimensión (límite espacial), con cada muda de su piel como cuerpos que va dejando el Alma y demostrando con ello que la muerte no existe.
Por otra parte a diferencia de lo anterior, encontraremos el símbolo de una “Serpiente Cósmica Solar” con la cual fue representada la Constelación de Sirio reconocida desde la prehistoria con el nombre sagrado de la “Ahau Kan”, llamada por ello también “Dragón”.
Por esto mismo es que “el Creador”, “Ser Cósmico Acuático Siriano” además de portar el símbolo del “Pez” se le asocia y se le ve acompañado de manera constante por una “Serpiente” o “Dragón”, evocando con ello su lugar de origen, su Sistema Solar o Estelar natal Siriano. Cuando se le acompañaba con la serpiente terrena de cascabel se enfatizaba el hecho de que encarnó o entró en el ciclo de reencarnación física en la Tierra.
Es así como tanto en el “Libro de la Duat” o de la “Cámara Oculta”, como en el Libro de los Muertos aparece junto al “Creador”, el símbolo de la serpiente cósmica o serpiente alada haciendo referencia directa a su Esencia de elevado nivel y a su Constelación de origen: el Sistema Estelar de Sirio “Kan Mayor”.
Pero se debe tener en cuenta que por una parte se encontrará “la Serpiente terrena” símbolo serpentino maya atlante “AhauTsab Kan” “Gran Serpiente de Cascabel”, la cual es portadora y medidora del “tiempo-espacio” terrenal y por ello, símbolo de la encarnación del Alma en el nivel denso físico: con su cascabel lleva la medida del tiempo al ir agregando (según la creencia popular) cada año un cascabel a su cola y con su cuerpo señala el ciclo de reencarnaciones en el plano físico de tercera dimensión (límite espacial), con cada muda de su piel como cuerpos que va dejando el Alma y demostrando con ello que la muerte no existe.
Por otra parte a diferencia de lo anterior, encontraremos el símbolo de una “Serpiente Cósmica Solar” con la cual fue representada la Constelación de Sirio reconocida desde la prehistoria con el nombre sagrado de la “Ahau Kan”, llamada por ello también “Dragón”.
Por esto mismo es que “el Creador”, “Ser Cósmico Acuático Siriano” además de portar el símbolo del “Pez” se le asocia y se le ve acompañado de manera constante por una “Serpiente” o “Dragón”, evocando con ello su lugar de origen, su Sistema Solar o Estelar natal Siriano. Cuando se le acompañaba con la serpiente terrena de cascabel se enfatizaba el hecho de que encarnó o entró en el ciclo de reencarnación física en la Tierra.
Es así como tanto en el “Libro de la Duat” o de la “Cámara Oculta”, como en el Libro de los Muertos aparece junto al “Creador”, el símbolo de la serpiente cósmica o serpiente alada haciendo referencia directa a su Esencia de elevado nivel y a su Constelación de origen: el Sistema Estelar de Sirio “Kan Mayor”.
La ciudad arqueológica de Palenque, lugar de retiro o
destierro del mismo “Señor del Agua” Kukulkan (el rey Atlante tritón y EaEnki
sumerio) es también conocida con el nombre “NachanCaan” con el cual se
reconocía como “Tierra (casa o lugar) de la Serpiente Celeste”; esto nos
descubre la referencia directa al cielo, a una serpiente en el cielo o Sistema
Estelar Serpentino: por excelencia la gran serpiente de nuestra bóveda celeste
la “Ahau Kan” o “Kan Mayor” Constelación de Sirio.
Su simbología se encuentra representada de manera sobresaliente en la parte alta del diseño de la lápida de Kukulkan (Pakal) en Palenque bajo el Templo de las Inscripciones. A manera de estandarte se levanta por encima del propio Rey, en un mástil (cruz) que en lo alto lleva a la “Ahau Kan” “Gran Serpiente Reina” o “Dragón”; mas especificando que hace referencia al Sistema Estelar Binario Siriano es representada con la unión de dos “Serpientes Cósmicas Solares” que se entrecruzan.
Su simbología se encuentra representada de manera sobresaliente en la parte alta del diseño de la lápida de Kukulkan (Pakal) en Palenque bajo el Templo de las Inscripciones. A manera de estandarte se levanta por encima del propio Rey, en un mástil (cruz) que en lo alto lleva a la “Ahau Kan” “Gran Serpiente Reina” o “Dragón”; mas especificando que hace referencia al Sistema Estelar Binario Siriano es representada con la unión de dos “Serpientes Cósmicas Solares” que se entrecruzan.
Esta imagen serpentina en el diseño de la Lápida, sabemos que hace referencia (en uno de sus niveles de decodificación) a una constelación y en ella a un sol especifico, porque no es una serpiente común sino la gran “Serpiente Cósmica Solar Ahau Kan” llamada también “Dragón” por sus cualidades ígneas, pero además porque al decodificar la imagen en un nivel más profundo, se ve que los dragones con su cuerpo forman un Sol, símbolo de un Sistema Estelar específico.
Quede claro entonces que el signo del “Pez”
representa o hace referencia a la propia Esencia Acuática Siriana personal del
“Creador de los Humanos”, por el planeta de agua del cual proviene
específicamente; y que el símbolo de la “Serpiente Cósmica” o “Dragón”
representa a la Constelación completa del “Kan Mayor” o “Ahau Kan”: el Sistema
Estelar de Sirio al que pertenece dicho planeta.
Habiendo identificado a este Ser Superior Cósmico Espiritual ya como el mismo y único “Creador de la Humanidad” a través de los tiempos y regiones distintas del planeta, en base a la constante aparición de su misma simbología, repetida historia y características personales, conjuntamos toda la información en su derredor para concluir lo siguiente:
Este importante y trascendente personaje es un Genetista de naturaleza cósmica acuática que descendió a nuestro mundo hace miles de años proveniente del Sistema Estelar de Sirio con el único propósito de crear una especie humana que ayudara en el Proceso Evolutivo de Trascendencia de la Dualidad a la Unidad Consciente.
Tuvo varias encarnaciones en diferentes épocas y regiones de este planeta, a través de las cuales continuó transmitiendo su semilla y sabiduría, siguiendo de cerca el proceso evolutivo de aquellos que para él serían en adelante y por siempre sus hijos, su mismo Linaje Solar, su Línea de Sangre o Sangreal.
Este proceso como un proyecto de vida, conforma un Gran Plan Divino de repercusión evolutiva no solo terrena sino cósmica interestelar, por lo cual es supervisado por las varias razas madres que colaboraron con este Tutor de la humanidad terrena desde el principio de la creación.
Habiendo identificado a este Ser Superior Cósmico Espiritual ya como el mismo y único “Creador de la Humanidad” a través de los tiempos y regiones distintas del planeta, en base a la constante aparición de su misma simbología, repetida historia y características personales, conjuntamos toda la información en su derredor para concluir lo siguiente:
Este importante y trascendente personaje es un Genetista de naturaleza cósmica acuática que descendió a nuestro mundo hace miles de años proveniente del Sistema Estelar de Sirio con el único propósito de crear una especie humana que ayudara en el Proceso Evolutivo de Trascendencia de la Dualidad a la Unidad Consciente.
Tuvo varias encarnaciones en diferentes épocas y regiones de este planeta, a través de las cuales continuó transmitiendo su semilla y sabiduría, siguiendo de cerca el proceso evolutivo de aquellos que para él serían en adelante y por siempre sus hijos, su mismo Linaje Solar, su Línea de Sangre o Sangreal.
Este proceso como un proyecto de vida, conforma un Gran Plan Divino de repercusión evolutiva no solo terrena sino cósmica interestelar, por lo cual es supervisado por las varias razas madres que colaboraron con este Tutor de la humanidad terrena desde el principio de la creación.
Fue por todo eso (que formaba parte también de su evolución personal), que bajó a la Tierra desde el principio conformando parte de una Gran Hermandad Cósmica junto a la cual trabajó para preparar el nuevo mundo en el cual se llevaría a cabo el Gran Proyecto Humano: un planeta joven que fuera un espacio adecuado para esta labor de trascendencia Universal.
Así fue que 12 principales razas de “Polaridad Lumínica” o “de Luz” junto con su dualidad o raza contraparte de “Polaridad de Oscuridad”, fueron enviadas a este nuevo mundo por un Poder Superior y Ley Cósmica Divina para trabajar conjuntamente en este nuevo planeta, que a partir de entonces pasaría a ser una “Reserva Ecológica Cósmica” protegida.
Todos los grupos de razas polares convivirían y trabajarían juntas debiendo enfrentar y superar su dualidad externa, aprendiendo de la nueva especie que para ello sería creada: el “Homo-Sapiens”. Fue por ello conformado este mundo y sus habitantes con la dualidad interna conjunta-individual, la cual permanecería dentro de cada Ser Humano en una lucha continua natural por oposición polar energética inherente, hasta que llegara el momento en que lograra el equilibrio y fusión consciente de ambas energías: “la neutralización de su polaridad interior”.
La diferencia entonces deberá quedar clara: en los Seres Creadores o Dioses Descendentes la “dualidad la viven de manera externa o separada” con su contraparte raza polar opuesta. El Ser humano en cambio vive su “dualidad individual interna conjunta” como parte de un proyecto cósmico de aprendizaje y salto evolutivo, tanto para Seres Cósmicos Extraterrenos como para los propios seres humanos, comprendidos por ello como una “Creación Especial de elevado ideal”.
Esta nueva creación cósmica especial llamada
“Homo-Sapiens” es vigilada y protegida bajo Ley Cósmica Divina por Altas
Potencias Arcangélicas, es decir Seres Espirituales de evolución mayor, de
nivel superior al humano, e incluso superior al propio de los “dioses
descendentes” que crearon y cuidan la evolución terrena. Estas grandes
potencias superiores en cambio vigilan y controlan a todos los involucrados en este
Gran Proyecto Tierra, tanto a terrestres como a extraterrestres por el
equilibrio y evolución Universal.
Cumpliendo entonces con un Plan Cósmico Divino Superior, este Creador y Genetista acuático Siriano conformó al Ser Humano aportándole el gen propio de su especie y transmitiéndole al mismo tiempo de manera interna y externa, sus valores Espirituales y Conocimiento avanzado, ayudando de manera permanente en su proceso evolutivo, para lograr el éxito planeado, pero sin brincar el espacio personal de vivencia individual por respeto a la Ley del “Libre Albedrío”.
Llamado “Nudimmud” el “Dios Creador” o “Ea” “Señor del Agua”, este “Dios Descendente” entró en el proceso de la “Rueda de las Encarnaciones”, pasando a formar parte activa humana entre su misma creación. Así fue que viviendo en el mismo nivel físico experimentó la vida densa tal cual la vivían los terrenos en la tercera dimensión, involucrándose por ello, no solo de manera física sino emocional creando una fuerte conexión y lazo afectivo con los humanos.
Cumpliendo entonces con un Plan Cósmico Divino Superior, este Creador y Genetista acuático Siriano conformó al Ser Humano aportándole el gen propio de su especie y transmitiéndole al mismo tiempo de manera interna y externa, sus valores Espirituales y Conocimiento avanzado, ayudando de manera permanente en su proceso evolutivo, para lograr el éxito planeado, pero sin brincar el espacio personal de vivencia individual por respeto a la Ley del “Libre Albedrío”.
Llamado “Nudimmud” el “Dios Creador” o “Ea” “Señor del Agua”, este “Dios Descendente” entró en el proceso de la “Rueda de las Encarnaciones”, pasando a formar parte activa humana entre su misma creación. Así fue que viviendo en el mismo nivel físico experimentó la vida densa tal cual la vivían los terrenos en la tercera dimensión, involucrándose por ello, no solo de manera física sino emocional creando una fuerte conexión y lazo afectivo con los humanos.
Fue así como se originó desde entonces y hasta el
día de hoy en que aún prevalece, la llamada “Línea de la Rosa”, el “Sangreal” o
“Santo Grial”, que guarda, sigue y mantiene su lazo energético, genético y
consanguíneo original Siriano. El Cáliz Divino, por lo tanto, es el propio Ser
Humano llamado “Homo Sapiens” el cual porta la Sangre Divina y en ella el Gen
Cósmico del “Dios Pez” EaEnki, el “Ichtus” al cual se nombró para la posteridad
como “el Kristo”.
http://mibudha.blogspot.mx/2013/05/recuerdos-en-la-atlantida-de-itzen-caan_3600.html
Category:
Cambio,
Cristo,
El Nuevo Hombre,
El Sol
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