Author: Abandono a la Luz on
viernes, 29 de enero de 2016
La
rabia positiva
Me ha costado ponerle titulo al artículo de esta
semana. Estaba entre "la buena rabia" o "¿para qué sirve la
rabia?" y al final me he decidido por "la rabia positiva" porque
de todas las emociones, creo que es la ira la que tiene peor prensa, y a la
vez, la que censuramos más, tanto a nosotros mismos como a los demás. Claro que
siempre hay excepciones. Frases como: No te enfades, no grites, no te
pongas agresivo, cálmate, etc. ¿Te suenan? La rabia la entendemos
normalmente como algo negativo, porque se asocia a la agresividad y la
violencia pero no necesariamente tiene porque ser así, ya que, se puede
convertirse en un poderoso instrumento para movilizar nuestra energía,
poner límites y conservar nuestro espacio. ¿Qué pasaría si dejáramos de
juzgarla y la empezáramos a utilizar de forma constructiva? Sigue
leyendo......
¿Para qué nos ha servido la ira evolutivamente
hablando y como se expresa en el cuerpo?
A nivel evolutivo la ira nos ha servido para satisfacer la necesidad de
atacar para alimentarnos, defendernos de otros depredadores, protegernos, y
sobrevivir biológicamente como especie.
Se expresa en el cuerpo cuando apretamos la mandíbula, los músculos se nos
tensan, aceleramos la respiración, nos sube la temperatura, el corazón nos va
más rápido, etc.
La rabia tiene muchas intensidades: va
de la irritación leve, pasando por la molestia, el enfado hasta llegar a la
furia intensa y en el polo más extremo la violencia o agresividad.
Se da cuando la persona rechaza la situación que está viviendo, la vive como
injusta o le molesta en algún sentido. O cuando nos encontramos con un
obstáculo en medio de nuestro camino, cuando nuestros planes se estropean,
cuando nuestras expectativas e ilusiones no se ven cumplidas. Nos enfadamos con
el mundo, con nuestra pareja, con nuestro jefe o incluso con nosotros mismos. Y
a veces, nos resulta incontrolable esta reacción. Rabia no necesariamente
quiere decir agresividad, no necesariamente quiere decir violencia. La rabia es en definitiva mucha energía de
golpe. De qué manera canalizamos esta energía, ese sería nuestro aprendizaje a
realizar.
¿Qué pasa si negamos o suprimimos la rabia?
Desde pequeños nos enseñan a reprimir
nuestro enfado puesto que resulta una emoción inadecuada e indeseable
para los adultos. Sin embargo sin ella
perdemos también nuestra capacidad para ser asertivos, manifestar nuestras
necesidades y deseos, y tener la fuerza suficiente para lanzarnos a la
acción, y al atrevernos.
El niño incluso puede aprender a sustituir una emoción por otra. Ello ocurre
cuando los adultos no reconocen el enfado del niño, aprende a mostrarse triste,
como único modo de que le hagan caso y le acepten y validen. De mayor,
continuará desplazando el enfado y en situaciones donde lo adecuado sería contactar
con la rabia, se sentirá amedrentado y se dejará caer en la tristeza.
Todos tenemos un estilo, un aprendizaje que viene de
nuestras familias de origen, donde implícitamente nos han
enseñando, a suprimir o negar una emoción en concreto y a expresar o estimular
otra. Si en la "universidad de casa" nos han enseñado a que no
podemos expresar nuestro enfado y nuestro disgusto, seguramente habremos puesto
una emoción de substitución por ejemplo, la tristeza. Así cuando estoy
enfadada, o con rabia, en vez de mostrarlo, me saltan las lágrimas o me pongo
triste.
A veces guardamos nuestra rabia, y no la expresamos en el momento, por varios
motivos: porque no queremos que nos vean enfadados o porque nos da miedo, o
incluso porque no somos conscientes de que tenemos rabia. A veces la rabia
queda dentro y nos enfadamos con nosotros mismos, o con una persona que no
tiene nada que ver con lo que ha pasado. He visto muchos casos donde hay
personas que dicen: "Yo nunca me enfado", "Yo no sé enfadarme"
o al revés casos en qué hay personas donde solamente saben sacar la
rabia de forma agresiva.
¿Para qué sirve la rabia en la actualidad?
Se mantiene ahora, como la energía
que nos mueve a enfrentarnos a la vida y nos lleva a conseguir y
conservar lo que tenemos. Si le sacamos partido a la rabia, ésta puede ser
constructiva.
1.
Sirve para defendernos: Poner límites a los demás, es muy importante para saber dónde estamos
cómodos y dónde estamos incómodos. Poner límites a las personas que nos invaden
o agreden. Poner límites para saber qué te gusta y qué no te gusta hacer y qué
te hagan.
2.
Sirve para ser asertivo y
afrontar el conflicto: Aprender a decir NO y aprender a elegir.
Si huimos del conflicto nunca vamos a saber sostenerlo y hacer frente
a lo que nos va pasando con los demás en nuestra vida.
3.
Sirve para ser coherentes
y auténticos con nosotros mismos: Si estamos
enfadados, es importante ser coherentes con la emoción y no reírnos mientras
expresamos nuestro enfado. Muchas veces el propósito es ser suave y no herirle
pero eso no ayuda porque entonces nos desconectamos rápidamente de la rabia.
También la rabia ayuda a ser auténticos con nosotros mismos y no fingir algo
que no somos.
4.
Sirve para energetizarnos
y tender hacia la acción: Hemos dicho que la rabia es energía, por tanto, nos ayuda a ir hacia la
acción
5.
Sirve para conectar con
nuestras necesidades: La rabia nos ayuda a detectar nuestras molestias,
nos impulsa a satisfacer nuestras necesidades y deseos y ayuda a romper bloqueos.
¿Cómo expresar nuestra rabia acumulada?
El primer paso es tomar consciencia
de nuestra rabia, ver qué pensamientos nos genera, y cómo notamos la sensación en nuestro cuerpo (se
acelera el corazón, tensión, sudor, etc.)
El segundo paso es una vez la notamos en nuestro cuerpo, aceptarla, sin censurarla y sin juzgarla.
El tercer paso será expresarla. ¿Qué
maneras hay de expresarla de una manera no agresiva?
- Expresa cuando algo nos disgusta.
- Di que no de vez en cuando.
- Escribir lo que nos enfada o nos molesta.
- Expresar el enfado verbalmente, dejando de lado los insultos o las
amenazas, ya que de esta manera no conseguiremos nada de la otra persona,
sólo herirla y luego nos sentiremos peor. Se trata de expresar la ira en primera persona, de esta manera asumo
la responsabilidad de mi enfado, en vez de centrarnos en el otro. Por
ejemplo, en vez de decir me pones nervioso decir, me pongo nervioso cuando
....yo me enfado cuando.... Expresa tus necesidades, de forma
asertiva.
- Si la rabia es muy grande, o es constante es bueno poder canalizar
ese enfado con alguna actividad: algún deporte que nos guste
hacer como: correr, natación, bici, etc.
"Ir expresando día a día lo que nos molesta, sin reproches y desde uno
mismo nos permite tener una mochila menos pesada y nos permite sentir más
liberados y tranquilos."
http://psicoemocionat.com/1/post/2013/04/la-rabia-positiva.html