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Original en francés.
http://www.autresdimensions.com
Canalizado: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Traducción: Susana Milan
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MIGUEL   18 agosto 2012

Soy MIGUEL, Príncipe y Regente de las Milicias Celestiales. Niños de Luz, instalémonos en nuestra Comunión.

…Compartiendo el Don de la gracia…

Me presento a vosotros en este día, como Cristo MIGUEL, Regente del Logos Solar, para expresaros, más allá de las simples palabras que voy a pronunciar, lo que es el Fuego Celestial y su acción sobre el humano. Después de tres años pasados viviendo la Deconstrucción, después de haber recorrido las nueve Marchas, por la Gracia del Manto Azul, por la Transmutación de este cuerpo, hoy, el reencuentro con vuestra Eternidad se va a desarrollar. Lo que viene es el Fuego Celestial. El Fuego, así como habéis podido vivirlo, como el Fuego del Corazón o como quizá lo vivís vosotros en diferentes lugares de este cuerpo humano, no es en nada tal como la veis en esta Tierra. El Fuego Celestial es Amor, el Fuego Celestial es Luz. Viene a permitiros realizar el conjunto de vuestras Bodas y restituiros a lo que Sois, antes de esta encarnación y estas encarnaciones, antes mismo de la existencia de este mundo y de sus diferentes formas de vida. El Fuego es uno de los elementos primordiales llevando y aportando el Amor y la Luz, en su sentido Vibral, en su sentido Absoluto. Los Elementos, dejados y soltados, en la superficie de este mundo han representado la posibilidad de volver a fusionar lo que Sois, en Eternidad, con vuestra conciencia de humano.


Este Fuego Celestial proviene de lo que vosotros llamáis el Sol Central de la galaxia, con el que este sistema solar será lineado en poco tiempo. Muchos elementos (dados por nosotros mismos, por los Ancianos y las Estrellas) os han preparado de diversas formas, a vivir lo que viene. El Fuego Celestial hace arder no la vida sino la ilusión de este mundo, lo Efímero de este mundo. La Luz (no esa que percibís con vuestros ojos sino la Luz del Corazón y de la Eternidad y el Absoluto. Se trata de la fase final de la Liberación de este sistema solar, en su totalidad, reconectándolo a la Fuente, a su Sol Central de origen, así como a vosotros mismos.

La totalidad de lo que debía ser preparado y realizado, lo ha sido. Y toda la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres da gracias, una vez más, por vuestra acción, vuestra obra, vuestro trabajo. Lo que viene, visible a los ojos de todos, sensible a cada cuerpo humano, corresponde a la Liberación total de la Conciencia Una así como del Absoluto. Solo aquél que persiste, a nivel de vuestros Hermanos y Hermanas, en ignorar la Luz, podrá ver otra cosa que la Luz. Ese Fuego es Amor y exclusivamente Amor. Viene a llenar la privación del Éter del que la conciencia humana ha hecho objeto desde hace varias decenas de millones de años. Las fechas os las han dado muchos pueblos primitivos (según vosotros), muchísimos viejos pueblos, muchos monumentos, así como por los profetas entre los más preclaros (muy poco numerosos), que han entendido el sentido del Fuego Celestial sobre el humano. Se trata de una regeneración total de la Humanidad Una, del sistema solar Urantiano en el que estáis. La acción de ese Fuego no requiere por vuestra parte, ninguna intervención, ningún trabajo, porque esto es completamente natural y ya no requiere ninguna acción por vuestra parte. Solo la Paz, la Tranquilidad, la Alegría son los elementos importantes para acoger “a aquél que viene como un ladrón en la noche”, acompañado de ciertos elementos, Celestiales y Terrestres. El Fuego viene a Despertar y Liberar, por la gracia del Amor, lo que ya ha sido liberado sobre la Tierra como en el Sol.

Queda pues Liberaros vosotros mismos, no por vuestros hechos sino por el asentimiento a vuestra Eternidad. Muchos de vosotros, desde hace cierto tiempo (sea partir de las Bodas Celestiales o, más recientemente, a partir de la Liberación de la Tierra y de la Onda de Vida), viven y sienten las primicias de esta llegada. El alineamiento galáctico, que se producirá al final de vuestro año, permitirá esta Liberación efectiva, total, irremediable, definitiva e irrefutable. No puede existir ningún miedo, ninguna aprehensión, para aquél que ha cultivado en sí, su conciencia ilimitada y que ha entendido el sentido de la Luz Vibral que os fue derramada a partir del Sol Central de esta galaxia, desde el 18 de agosto en 1984. Hoy el ciclo se termina. La preparación fue fuerte, el trabajo fue eficaz, ahora todo ha terminado. Lo mejor de vuestra preparación consiste pues en vivir desde ahora, la instalación rápida y fugaz, dentro de vuestro propio Choque de la Humanidad, a título individual.

La llamada de la Luz, por nuestras Presencias a vuestro lado, se va a amplificar. Los signos, Celestiales y Terrestres, anticipando y anunciando el Fuego: Sonidos del Cielo y de la Tierra, Presencia de la Confederación Intergaláctica de los Mundos libres en vuestros Cielos. Esto no llama, por vuestra parte, nada más que a la Paz, la Alegría y la Serenidad. Las primicias, vividas por muchos de vosotros en este cuerpo humano (sea lo que se podría llamar la obliteración de la conciencia ordinaria, las manifestaciones Vibrales de la luz, los momentos de ausencia a vuestra conciencia ordinaria), aunque por el momento, no os hayan conducido a vivir el estado último llamado Absoluto, estad seguros, os conducirán a vivirlo, cuando llegue el momento. Esta preparación, más allá de cualquier Alineamiento, más allá de cualquier meditación, se dirige a hacer transcender y desaparecer los últimos elementos de ataduras a eso que se llama lo Efímero de vuestra condición mortal.

Lo que viene es una regeneración. Lo que viene es vuestro Renacimiento, Resurrección en las Dimensiones Unificadas. Los síntomas vividos por vuestros cuerpos, sean los que sean, no son nada más que los elementos participando en vuestra Liberación última. No hay nada que preparar, en la medida en que el trabajo que habéis realizado, como Ancladores  y Sembradores de Luz, ha recorrido el tiempo de la Tribulación en su más simple expresión. Estéis donde estéis en la superficie de la Tierra, las últimas barreras de miedo, de no creencia o creencia, caen unas después de las otras. Si estáis atentos a lo que se desarrolla en vosotros, en este cuerpo humano efímero en el que estáis, sea a través de vosotros, sea a través de vuestras experiencias, múltiples y variadas, no hacen más que una cosa: llevaros a la Morada de Paz Suprema. Solo los elementos de resistencia a lo desconocido (para aquellos que no son Absoluto) pueden suscitar en este cuerpo perecedero, preguntas y dudas. No cedáis a esas preguntas y dudas. Sean las que sean las gesticulaciones de aquellos de vuestros Hermanos y Hermanas, en pánico por la acción de la luz, tendiendo a su efímero, eso no debe en ningún caso alterar o atraer vuestra atención. De vuestra cualidad de Paz, de vuestra cualidad de Alegría y aceptación, derivará la facilidad de vuestra Ascensión, sean cuales sean las modalidades. Sea en lo que se transforme este cuerpo, será espiritualizado y os permitirá, cualquiera que sea el mecanismo, ser Libres.

Lo que ocurre en vosotros, ocurre en este mundo. Los Elementos llamados Jinetes del Apocalipsis, liberados en esta Tierra, desde hoy, se liberan en vosotros aumentando vuestras propias percepciones, vuestras propias experiencias y vuestros propios estados. La observación de los elementos, en la superficie de esta Tierra, sean los que sean los nombres que empleéis en su manifestación (sea el calor, sea el agua, sean los terremotos, sean los volcanes), no son sino la anticipación del Fuego Celestial. Donde estéis, donde os situéis, ninguna acción nefasta de esos Jinetes podrá extinguiros desde el instante en que soltéis la presa, desde el instante en que os abandonéis a la luz, a los elementos y al Fuego. El Fuego no destruye nada. Al contrario y a la inversa de lo que observáis con las manifestaciones del fuego, a vuestros ojos de carne, con lo que se vive en la Tierra con los vegetales, en estos momentos no tendrán en absoluto los mismos efectos sobre vosotros. En la medida que se anticipe ese Fuego Celestial, por activación del fuego elemental de la Tierra, en vosotros, constataréis, vosotros mismos, la ligereza, la facilidad y un sentimiento de Paz creciente. Si esta Paz no crece, eso os invita a ver las resistencias presentes en vosotros y a mirarlas, de igual forma, evacuarse de forma natural. El Fuego es transmutación y transubstanciación.

La apertura por el Arcángel METATRÓN hace un año, del impulso KI-RIS-TI,  en la Puerta KI-RIS-TI, la apertura de la Puerta OD realizada por la acción del Manto Azul de la gracia, hacen posible esta transubstanciación, sin ninguna dificultad. Solo las resistencias inscritas dentro de la personalidad, de vuestra historia individual o colectiva, pueden representar un obstáculo que mine la Ascensión. No existe ningún elemento, ninguna posibilidad de sustraerse al Fuego Celestial. Nadie puede escapar porque el conjunto de la Tierra está Liberada. Solo la vivencia de este periodo, arrancando ese día y acompañándoos hasta el alineamiento galáctico, puede ver manifestarse en vosotros, elementos de resistencia, de miedo o aprensión. No existe otra forma que observar lo que se desarrolla, sin tomar parte de ninguna manera. Aquellos de vosotros que habéis realizado el Abandono del Sí, manifestado por el impulso de la Onda de Vida resurgiendo por la cabeza, no podrán ser afectados de ninguna manera. Si a vuestro turno aceptáis, aquellos que aun no son Absoluto, realizar esto ahora, no quedará nada de vuestras preocupaciones, de vuestras memorias, de vuestras interrogaciones o de vuestras dudas.

La Inteligencia de la Luz y más particularmente del fuego Celestial, es tal que no existe nada en este cuerpo humano, como en vuestra conciencia limitada, o de la presencia del Sí, que pueda captar el calado de lo que se desarrolla. Solo el no buscar explicaciones, solo el contacto con la naturaleza, el contacto con vuestra Naturaleza profunda (en meditación o de otra forma), es incluso daros la plena satisfacción, la plena explicación, más allá de toda mente, de lo que hay que vivir. No debe buscarse ninguna fecha, porque esto puede presentarse a vosotros, a título individual, a cada momento de los días, de las semanas y los meses hasta el fin de este año. Existe por supuesto, cierto número de elementos de preservación hasta el momento deseable y deseado por vosotros, que no depende de ninguna forma, de vosotros. Esos elementos son de lógica pura y simple. La acción de los Jinetes en esta Tierra desencadena en este momento mismo, como quizá observáis, modificaciones de la conciencia extremadamente importantes, que van desde el desequilibrio más importante, a la Paz más total. Los mares, los volcanes, las tierras y los aires se despliegan y se desarrollarán cada vez más, evidentemente,  sea como lo veáis, cualquiera que sea la conciencia que tengáis, estéis de acuerdo o no.

El Fuego Celestial es Amor. No es estrictamente nada más. Ese Amor no presenta ninguna medida, ninguna analogía con lo que vosotros podríais llamar el amor, en sentido humano. Lo que viene representa para vosotros, que quizá no habéis sido Absoluto aun, lo Desconocido más total. La humanidad será bautizada por el Fuego Celestial, Fuego de Libertad y de Liberación. Yo lo acompañaré, visible a vuestros ojos, por la llegada de elementos llamados meteoritos y cometas. Yo anunciaré así (más allá de mi Presencia a vuestro lado izquierdo), en el cielo, ante los ojos de todos, los elementos que vienen a esta Tierra. Acordaros, en esos momentos e incluso desde ahora, que lo que viene es Amor y Libertad absoluta, la más inconcebible para la mente humana, para la razón y el intelecto. Existe una parte de vosotros que ya conoce esto, más allá de este cuerpo humano, pero inscrita en este cuerpo humano. Esa parte corresponde a lo que vosotros llamáis (y lo que se ha llamado, en ciertas enseñanzas) el Fuego de la Kundalini, el Fuego del Corazón, hoy llamado Fuego del Éter. Las partículas Adamantinas, en número cada vez más importante, desencadenarán en vuestra piel, mecanismos de percepciones inéditas cada vez más intensas. Al aceptar este proceso, por adelantado y con anticipación, constataréis vosotros mismos, el efecto sobre vuestra conciencia, el efecto sobre lo que Sois en Eternidad que encontraréis así, de manera casi definitiva. Nada más de este mundo podrá alcanzaros, nada limitado de este cuerpo humano podrá alterar lo que sois, más allá de la ilusión. La única preparación consiste entonces, en observar lo que puede resistir, lo que puede oponerse en vosotros como en el exterior. Es en ese momento, necesario e indispensable  observar simplemente y seguir lo que yo llamaría las líneas de mínima resistencia, las líneas de facilidad, en cuanto a vuestros desplazamientos, en cuanto a vuestros movimientos, en este cuerpo como en esta Tierra. Los signos manifestados a vuestra conciencia, durante vuestras noches, durante vuestras meditaciones, los contactos cada vez con más empuje, por el Canal Marial, con nosotros, se harán cada vez más flagrantes. Los signos del cielo serán también cada vez más evidentes, haciendo que en un momento, nadie pueda ya ignorar aunque lo niegue, lo que está pasando.

Os invito entonces a cultivar aun más vuestra Paz Interior, recordándoos con esto, en otros términos, lo que os han dicho muchos participantes: vosotros no Sois ni vuestros miedos, ni vuestras dudas, ni este cuerpo, ni esta carne, ni esta conciencia. Aceptar esto es ya un paso enorme, franqueado para encontrar la esencia de quienes Sois. No existe ninguna otra forma ni ninguna otra alternativa, más que vivir esto. Os deseo vivir en Paz, en Comunión, en Fusión, en Disolución. El amor está a vuestra puerta. Viene a llamar a vuestra puerta, pidiéndoos simplemente: “¿quieres seguirme?” “¿quieres ser lo que Eres?”. Como María, depositaria de las llaves del Cónclave, de los Ancianos y de las Estrellas, igualmente, llegado el momento, con las oposiciones más fuertes y las más formales, con las resistencias manifestadas por vuestros Hermanos y Hermanas que rechazan soltar lo Efímero, llegará a anunciároslo. De aquí a entonces, contentaos con vivir vuestra vida, aligerar lo que debe serlo y en particular a nivel de vuestra cabeza, a nivel de vuestra mente, a nivel de vuestros razonamientos, a nivel de vuestro intelecto.

Os repito que no tenéis ningún medio intelectual, ningún medio mental de comprender y de captar lo que viene, más que viviéndolo por la experiencia de este cuerpo, de esta carne y de vuestra vida. Por eso, como os ha dicho una de la Estrellas, id a la naturaleza. Desde el instante en que ciertos de vuestros sueños, desde el instante en que María os haya llamado individual o colectivamente, aseguraos de seguir lo que os dicen vuestros sueños, lo que os dice María o lo que os dicen los seres espirituales de las Dimensiones Unificadas, que se manifiestan en vuestro Canal Marial, a vuestra izquierda y arriba. Quiero decir con esto, desde el instante en que percibís una Presencia arriba y a vuestra izquierda, en vuestra mejilla izquierda y sobre vuestro hombro izquierdo, os hará falta prestar atención en el sentido de lo que escucharéis, en el sentido de lo que percibiréis, en el sentido de lo que veréis. Os convendrá entonces, conformaros totalmente, a las informaciones individuales que os serán liberadas. Esto será para vosotros, la mejor de las preparaciones al Fuego Celestial. No hay otra.

Así pues, he aquí los elementos formales que como Príncipe y Regente de las Milicias Celestiales, como Logos Solar, CRISTO/MIGUEL,  se me ha encargado entregaros. No tengo nada que añadir a lo que acabo de expresar, si no es plantearos vivir un momento de Comunión. Volveré, en cuanto a mí, a expresarme muy precisamente, una semana antes el día en que la Tierra ha decidido festejar mi día. En ese momento, y lo habréis constatado vosotros mismos, la totalidad de la situación habrá cambiado. Vivamos un momento de Comunión y os doy una cita formal para que vivamos una Comunión, estéis donde estéis en esta Tierra, el 22 de septiembre a 22h. Ese momento será silencioso, no habrá ningún comentario, ni ninguna palabra por mi parte. Será un momento privilegiado de Comunión común para la humanidad, así como para cada uno de vosotros, como mi Presencia.


En este instante, vivamos una Comunión en el Amor. Soy MIGUEL, Príncipe Regente de las Milicias Celestiales. En el Amor y por el Amor, en la Libertad y por la Libertad, comulguemos.

…Compartiendo el Don de la gracia…

Id en Paz, porque vosotros sois la Paz. Hasta pronto.

 PROTOCOLO SECRETO DE LAS PROFECÍAS


Juan de Jerusalén

Por Víctor Manuel Jara


Juan de Jerusalén nació cerca de Vezelay, Francia, alrededor de los años 1040 o 1042. Fue uno de los fundadores de la Orden de los Caballeros del Temple, o Templarios, en 1118. Murió poco después, en el año 1119 o 1120, a la edad de 77 años.

Su libro de profecías, o más propiamente dicho PROTOCOLO SECRETO DE LAS PROFECÍAS, habría sido conocido por Nostradamus, a quien sirvió de inspiración y guía para sus propias visiones proféticas.

Un manuscrito descubierto en Zagorsk, cerca de Moscú, y que data del siglo XIV, califica a Juan de Jerusalén de prudente entre los prudentes, santo entre los santos y que sabía leer y escuchar el cielo. También señala que Juan solía retirarse frecuentemente al desierto para rezar y meditar, y que  estaba en la frontera entre la Tierra y el cielo.

Durante su estancia en Jerusalén, en el año 1099, pudo mantener encuentros con rabinos, sabios musulmanes, iniciados, místicos y cabalistas, prácticos en las artes adivinatorias, astrológicas y numerológicas.

Estas profecías estuvieron ocultas durante muchos años, hasta que en el transcurso de la 2da Guerra Mundial, en 1941, fueron halladas por la S.S. en una sinagoga de Varsovia: Luego de la caída de la Alemania nazi, desaparecieron nuevamente, hasta que fueron descubiertas en años recientes en los archivos secretos de la K.G .B. soviética, según afirman algunos investigadores.

Las profecías parecen escritas específicamente para este fin de milenio, como si este fuera el tiempo en que deben darse a conocer. Todas ellas comienzan con la frase: Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.  A pesar de su descarnada crudeza, sobre todo las relativas al SIDA y la contaminación ambiental, son de una gran belleza poética, lo cual las hace diferentes a otros textos proféticos.

Nota. También enuncia lo acontecido a las Torres Gemelas y muchos otros hechos ya acontecidos. Nos queda observar que solo falta regresar a la luz.



LAS PROFECÍAS TEMPLARIAS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS

Mis ojos descubren en el cielo lo que será, y atravieso el tiempo de un solo paso. Una mano me guía hacia lo que ni veis ni conocéis. Mil años habrán pasado y Jerusalén ya no será la ciudad de los cruzados de Cristo. La arena habrá enterrado bajo sus granos las murallas de nuestros castillos, nuestras armaduras y nuestros huesos. Habrá sofocado nuestras voces y nuestras plegarias.

Los cristianos venidos de lejos en peregrinación, allí donde estaban sus derechos y su ley, no osarán acercarse al sepulcro y a las reliquias, si no es escoltados por los caballeros judíos, que tendrán aquí, como si Cristo no hubiera sufrido en la cruz, su Reino y su Templo.

Los infieles serán una multitud innumerable que se extenderá por todas partes y su fe resonará como un tambor de un confín al otro de la tierra. Veo la inmensidad de la tierra. Continentes que Herodoto no nombró sino en sueños se añadirán más allá de los grandes bosques de los que habla Tácito y en el lejano final de mares ilimitados que empiezan después de las columnas de Hércules.

Mil años habrán pasado desde el tiempo en que vivimos, y los fondos de todo el mundo se abran en grandes reinos y vastos imperios. Guerras tan numerosas como las mallas de la cota que llevan los caballeros de la orden se entrelazarán, desharán los reinos y los imperios y tejerán otros. Y los siervos, los villanos, los pobres sin hogar se sublevaran mil veces, harán arder las cosechas, los castillos y las villas, hasta que se les queme vivos y se obligue a los supervivientes a volver a sus cubiles, Se habrán creído reyes.

Mil años habrán pasado y el hombre habrá conquistado el fondo de los mares y de los cielos, y será como una estrella en el firmamento. Habrá adquirido el poder del sol y se creerá dios, construyendo sobre la inmensidad de la tierra mil torres de babel. Habrá edificado muros sobre las ruinas de los que levantaron los emperadores de Roma y estos separarán una vez más las legiones de las tribus bárbaras.

Más allá de los grandes bosques habrá un imperio. Cuando caigan los muros, el imperio no será más que agua cenagosa. Las gentes se mezclarán una vez más.

Entonces empezara el año mil que sigue al año mil. **

Veo y conozco lo escribió hace mil años Juan de Jerusalén

Veo y conozco lo que será. Soy el escriba.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre estará frente a la entrada sombría de un laberinto oscuro. Y al fondo de esa noche en la que va a internarse, veo los ojos del Minotauro. Guárdate de su furor cruel, tú que vivirás en el año mil que sigue al año mil.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el oro estará en la sangre. El que contemple el cielo contará denarios, el que entre en el templo encontrará mercaderes, los mandatarios serán cambistas y usureros, la espada defenderá la serpiente. Pero el fuego será latente, todas las ciudades serán Sodoma y Gomorra, y los hijos de los hijos se convertirán en la nube ardiente, ellos alcanzaran los viejos estandartes.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá poblado los cielos y la tierra y los mares con sus criaturas; mandará, pretenderá los poderes de Dios, no conocerá limite. Pero todas las cosas se sublevarán; titubeará como un rey borracho, galopará como un caballero ciego y a golpes de espuela internará a su montura en el bosque; al final del camino estará el abismo.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, se erigirán torres de Babel en todos los puntos de la tierra, en Roma y en Bizancio; los campos se vaciarán, no habrá más ley que mirar por uno mismo y por los propios. Pero los bárbaros estarán en la ciudad; ya no habrá pan para todos y los juegos no serán suficientes, entonces, las gentes sin futuro provocarán grandes incendios.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hambre oprimirá el vientre de tantos hombres y el frio aterirá tantas manos, que estos querrán ver otro mundo y vendrán mercaderes de ilusiones que ofrecerán el veneno. Pero éste destruirá los cuerpos y pudrirá las almas, y aquellos que hayan mezclado el veneno con su sangre serán como bestias salvajes cogidas en una trampa, y matarán y violarán y despojarán y robarán, y la vida será un Apocalipsis cotidiano.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, todos intentarán disfrutar tanto como puedan; el hombre repudiará a su esposa tantas veces como se case y la mujer irá por los caminos umbríos tomando al que le plazca, dando a luz sin poner el nombre del padre. Pero ningún maestro guiará al niño y cada uno estará solo entre los demás; la tradición se perderá, la ley será olvidada como si no se hubiera anunciado y el hombre volverá a ser salvaje.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el padre buscará el placer en su hija, el hombre en el hombre, la mujer en la mujer, el viejo en el niño impúber, y eso será a los ojos de todos. Pero la sangre se hará impura, el mal se extenderá de lecho en lecho, el cuerpo acogerá todas las podredumbres de la tierra, los rostros serán consumidos, los miembros, descarnados; el amor será una peligrosa amenaza para aquellos que se conozcan solo por la carne.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, aquel que hable de promesas y de ley no será oído, el que predique la fe de Cristo perderá su voz en el desierto. Pero por todas partes se extenderán las aguas poderosas de las religiones infieles, falsos mesías reunirán a los hombres ciegos. Y el infiel armado será como nunca había sido, hablará de justicia y de derecho, y su fe será de sangre y fuego; se vengará de la cruzada.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el fragor de la muerte provocada avanzará como la tormenta sobre la tierra; los bárbaros se mezclaran con los soldados de las últimas legiones, los infieles vivirán en el corazón de las ciudades santas, todos serán, por turnos, bárbaros, infieles y salvajes. No habrá órdenes ni normas; el odio se extenderá como la llama en el bosque seco, los bárbaros masacrarán a los soldados, los infieles degollarán a los creyentes, el salvajismo será cosa de cada uno y de todos, y las ciudades morirán.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres se juzgarán entre ellos según sean su sangre y su fe; nadie escuchará el corazón sufriente de los niños, se les echará del nido como los pájaros a sus crías, y nadie podrá protegerlos de la mano armada con guantelete. El odio inundará las tierras que se creían pacificadas. Y nadie se librará, ni los viejos ni los heridos, las casas serán destruidas o robadas, los unos se apoderarán del lugar de los otros, todos cerrarán los ojos para no ver a las mujeres violadas.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, todos sabrán lo que ocurre en todos los lugares de la tierra: se verá al niño cuyos huesos están marcados en la piel y al que tiene los ojos cubiertos de moscas, Y al que se da caza como a las ratas. Pero el hombre que lo vea volverá la cabeza, pues no se preocupará sino de sí mismo, dará un puñado de granos como limosna, mientras que él dormirá sobre sacos llenos. Y lo que dé con una mano recogerá con la otra.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre comerciará con todo; todas las cosas tendrán precio, el árbol, el agua y el animal, nada más será realmente dado y todo será vendido. Pero el hombre entonces no valdrá más que su peso en carne, se comerciará con su cuerpo como los canales de ganado, tomarán su ojo y su corazón, nada será sagrado, ni su vida ni su alma, se disputarán sus despojos y su sangre como si se tratara de una carroña.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá cambiado la faz de la tierra; se proclamará el señor y el soberano de los bosques y de las manadas, habrá surcado el sol y el cielo y trazará caminos en los ríos y en los mares. Pero la tierra estará desnuda y será estéril, el aire quemará y el agua será fétida, la vida se marchitara porque el hombre agotará las riquezas del mundo. Y el hombre estará solo como un lobo en el odio de sí mismo.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los niños también serán vendidos; algunos se servirán de ellos como de muñecos para disfrutar de su piel joven, otros los tratarán como a animales serviles. Se olvidará la debilidad sagrada del niño y su ministerio; será como un potro que se doma, como un cordero que se sangra, que se sacrifica. Y el hombre no será más que barbarie.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, la mirada y el espíritu de los hombres serán prisioneros; estarán ebrios y no lo sabrán, tomarán las imágenes y los reflejos por la verdad del mundo, se hará con ellos lo que se hace con un cordero. Entonces vendrán los carniceros, los rapaces los agruparán en rebaños para guiarlos hacia el abismo y levantar a los unos contra los otros, se les matará para tomar su lana y su piel y el hombre que sobreviva será despojado de su alma.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, reinarán los soberanos sin fe; mandarán sobre multitudes humanas inocentes y pasivas, esconderán sus rostros y guardarán en secreto su nombre y sus fortalezas estarán perdidas en los bosques. Pero ellos decidirán la suerte de todo y de todos, nadie participará en las asambleas de su orden, todos serán siervos pero se creerán hombres libres y caballeros, solo se levantarán los de las ciudades salvajes y las creencias heréticas, pero también serán vencidos y quemados vivos.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres serán tan numerosos sobre la tierra que parecerán un hormiguero en el que alguien clavará un bastón, se moverán inquietos y la muerte los aplastará con el talón como a insectos enloquecidos. Grandes movimientos los enfrentarán unos contra otros, las pieles oscuras se mezclarán con las pieles blancas, la fe de Cristo con la del infiel, algunos predicarán la paz concertada pero por todo el mundo habrá guerras de tribus enemigas.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres querrán franquear las murallas; la madre tendrá el pelo gris de una vieja, el camino de la naturaleza será abandonado y las familias serán como granos separados que nada puede unir. Sera, pues, otro mundo; todos errarán sin vínculos, como los caballos desbocados corriendo en todas direcciones sin guí¬a, desgraciado del caballero que cabalgue esa montura, carecerá de estribos y se precipitará en la zanja.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres no confiarán en la ley de Dios, sino que querrán guiar su vida como a una montura, querrán elegir a sus hijos en el vientre de sus mujeres y matarán a aquellos que no deseen. Pero, ¿qué será de estos hombres que se creen Dios?    Los poderosos se apropiarán de las mejores tierras y las mujeres más bellas, los pobres y los débiles serán ganado, los poblachos se convertirán en plazas fuertes, el miedo invadirá los corazones como un veneno.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, habrá surgido un orden negro y secreto; su ley será el odio y su arma, el veneno, deseará siempre más oro y se extenderá su reino por toda la tierra, y sus servidores estarán unidos entre ellos por un beso de sangre. Los hombres justos y los débiles acatarán su regla. Los poderosos se pondrán a sus servicios. La única ley será la que dicte en las sombras, venderá el veneno aun dentro de las iglesias. Y el mundo avanzará con ese escorpión bajo el pie.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, muchos hombres permanecerán sentados con los brazos cruzados, se irán sin saber adónde, con los ojos vacíos, pues no tendrán forja en la que batir el metal, ni campo que cultivar. Serán como la simiente que no puede echar raíces. Errantes y empobrecidos, los mas jóvenes y los más viejos, a menudo sin hogar. Su única salvación será la guerra y combatirán entre ellos, y odiaran su vida.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, las enfermedades del agua, del cielo y de la tierra atacaran al hombre y le amenazarán; querrá hacer nacer lo que ha destruido y proteger su entorno, tendrá miedo de los días futuros. Pero será demasiado tarde, el desierto devorará la tierra y el agua será cada vez más profunda, y algunos días se desbordará, llevándose todo por delante como un diluvio, y al día siguiente la tierra carecerá de ella y el aire consumirá los cuerpos más débiles.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, la tierra temblará en muchos lugares y las ciudades se hundirán; todo lo que se haya construido sin escuchar a los sabios será amenazado y destruido, el lodo hundirá los pueblos y el suelo se abrirá bajo los palacios. El hombre se obstinará porque el orgullo es su locura, no escuchará las advertencias repetidas de la tierra, pero el incendio destruirá las nuevas Romas y, entre los escombros acumulados, los pobres y los bárbaros, a pesar de las legiones, saquearán las riquezas abandonadas.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el sol quemará la tierra, el aire ya no será velo que protege del fuego. No será más que una cortina agujereada y la luz ardiente consumirá las pieles y los ojos. El mar se alzará como agua enfurecida, las ciudades y las riberas quedarán inundadas y continentes enteros desaparecerán, los hombres se refugiarán en las alturas y olvidando lo ocurrido, iniciarán la reconstrucción.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres sabrán hacer realidad los espejismos; los sentidos serán engañados y creerán tocar lo que no existe, seguirán caminos que solo los ojos verán y el sueño podrá hacerse realidad. Pero el hombre ya no sabrá distinguir entre lo que es y lo que no es. Se perderá en falsos laberintos, los que consigan dar vida a los espejismos se burlarán del hombre pueril, engañándole. Y muchos hombres se convertirán en perros rastreros.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los animales que Noé embarcó en su arca no serán, entre las manos del hombre, más que bestias transformadas según su voluntad;  y, ¿ quien se preocupará de su sufrimiento vital ?   El hombre habrá hecho de cada animal lo que habrá querido. Y habrá destruido numerosas especies. ¿En qué se habrá convertido el hombre que haya cambiado las leyes de la vida, que haya hecho del animal vivo pella de arcilla?   ¿Será el igual de Dios o el hijo del diablo?

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, se deberá temer por ser hijo del hombre; el veneno y la desesperación le acecharán, no se le habrá deseado más que por uno mismo, no por él o por el mundo, será acosado por el placer y a veces venderá su cuerpo. Pero incluso el que sea protegido por los suyos estará en peligro de tener el espíritu muerto, vivirá en el juego y en el espejismo. ¿Quién le guiará cuando no tenga maestros? Nadie le habrá enseñado a esperar y a actuar.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre se creerá Dios, aunque no habrá progresado nada desde su nacimiento. Atacará vencido por la ira y por los celos. Y su brazo estará armado con el poder del que se habrá adueñado; Prometeo cegado podrá destruirlo todo a su alrededor. Sera un enano de alma y tendrá la fuerza de un gigante; avanzará a pasos inmensos pero no sabrá qué camino tomar. Su cabeza estará cargada de saber pero ya no sabrá por qué vive o por qué muere, será como siempre, el loco que gesticula o el niño que gime.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, regiones enteras serán botines de guerra. Más allá de los límites romanos e incluso en el antiguo territorio del imperio, los hombres de las mismas ciudades se degollarán, aquí habrá guerra entre tribus y allá, entre creyentes. Los judíos y los hijos de Alá no dejarán de enfrentarse y la tierra de Cristo será su campo de batalla, pero los fieles querrán defender en todo el mundo la pureza de su fe y ante ellos no habrá más que duda y poder, entonces la muerte avanzará por todo el mundo como estandarte de los tiempos nuevos.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, multitudes de hombres serán excluidos de la vida humana; no tendrán derechos, ni techo, ni pan, estarán desnudos y no tendrán más que su cuerpo para vender, se le expulsará lejos de la torre de Babel de la opulencia. Se agitarán como un remordimiento o una amenaza, ocuparán regiones enteras y proliferarán, escucharán las prédicas de la venganza y se lanzarán al asalto de las torres orgullosas, habrá llegado el tiempo de las invasiones bárbaras.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá entrado en el laberinto oscuro; tendrá miedo y cerrará los ojos, pues ya no sabrá ver, desconfiará de todo y temerá a cada paso, pero será empujado hacia delante y no le será permitido detenerse. La voz de Casandra será, sin embargo, potente y clara. Pero él no la oirá pues querrá poseer más cada día y su cabeza se habrá perdido en las fantasías, los que serán sus maestros le engañarán y no tendrá más que malos consejeros.

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los hombres por fin habrán abierto sus ojos; ya no estarán encerrados en sus cabezas o en sus ciudades, se verán y se oirán de un lado a otro de la tierra, sabrán que lo que golpea a uno hiere al otro. Los hombres formaran un cuerpo único del que cada uno será una parte ínfima, y juntos construirán el corazón, y habrá una lengua que será hablada por todos y nacerá así, por fin, el gran humano.

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre habrá conquistado el cielo; creara estrellas en el gran mar azul sombrío y navegará en esa nave brillante, nuevo Ulises, compañero del sol, hacia la odisea celeste. Pero también será el soberano del agua; habrá construido grandes ciudades náuticas, que se nutrirán de las cosechas del mar, vivirá así en todos los rincones del gran dominio y nada le será prohibido.

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los hombres podrán penetrar en las profundidades de las aguas; su cuerpo será nuevo y ellos serán peces, y algunos volarán más alto que los pájaros como si la piedra no cayera. Se comunicarán entre ellos pues su espíritu estará tan abierto que recogerá todos los mensajes, y los sueños serán compartidos y vivirán tanto tiempo como el más viejo de los hombres, aquel del que hablan los libros sagrados.

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre conocerá el espíritu de todas las cosas, la piedra o el agua, el cuerpo del animal o la mirada del otro; habrá penetrado los secretos que los dioses antiguos poseían y empujará una puerta tras otra en el laberinto de la vida nueva. Creará con la fuerza con que brota una fuente; enseñará el saber a la multitud de los hombres, y los niños conocerán la tierra y el cielo mejor que nadie antes que ellos. Y el cuerpo del hombre será más grande y más hábil. Y su espíritu habrá abarcado todas las cosas y las habrá poseído.

Llegados plenamente al año mil  que  sigue  al año mil, el hombre ya no será el único soberano, pues la mujer empuñará el cetro; será la gran maestra de los tiempos futuros y lo que piense lo impondrá a los hombres; será la madre de ese año mil que sigue al año mil. Difundirá la dulzura tierna de la madre tras los días del diablo, será la belleza después de la fealdad de los tiempos bárbaros, el año mil que viene después del año mil cambiara en poco tiempo, se amará y se compartirá, se soñará y se dará vida a los sueños.

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre conocerá un segundo nacimiento; el espíritu se apoderará de las gentes, que comulgarán en fraternidad, entonces se anunciará el fin de los tiempos bárbaros. Será el tiempo de un nuevo vigor de la fe, después de los días negros del inicio del año mil que viene después del año mil, empezarán los días felices, el hombre reconocerá el camino de los hombres y la tierra será ordenada.

Llegados  plenamente  al  año  mil  que  sigue al año mil, los caminos irán de una punta de la tierra y del cielo a la otra; los bosques serán de nuevo frondosos y los desiertos habrán sido irrigados, las aguas habrán vuelto a ser puras. La tierra será un jardín, el hombre velará sobre todo lo que vive, purificará lo que ha contaminado, así sentirá que toda esta tierra es su hogar, y será sabio y pensará en el mañana.

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, todos serán como movimientos ordenados, se sabrá todo del mundo y del propio cuerpo; se soñará con la enfermedad antes de que aparezca, todos se curarán a sí mismos y a los demás. Se habrá entendido que es necesario ayudar para mantenerse, y el hombre, después de los tiempos de cerrazón y de avaricia, abrirá su corazón y su bolsa a los más desposeídos, se sentirá caballero de la orden humana y así por fin un tiempo nuevo empezará.

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre habrá aprendido a dar y compartir; los días amargos de la soledad habrán pasado, creerá de nuevo en el espíritu, y los bárbaros habrán adquirido el derecho de ciudadanía. Pero eso vendrá después de las guerras y los incendios, eso surgirá de los escombros ennegrecidos de las torres de Babel. Y habrá sido necesario el puño de hierro para que se ordene el desorden. Y para que el hombre encuentre el buen camino.

Llegados  plenamente  al año  mil  que sigue al año mil, el hombre sabrá que todos los seres vivos son portadores de luz y que son criaturas que deben ser respetadas; habrá construido las ciudades nuevas en el cielo, sobre la tierra y sobre el mar. Conservará en la memoria lo que fue y sabrá leer lo que será. Ya no tendrá miedo de su propia muerte, pues en su vida habrá vivido muchas vidas y sabrá que la luz nunca se apagará.

** Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, es el año 2000


Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, es el año 2012

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¿QUÉ ES ABUNDANCIA?
Amada Madre María


Nota: este dictado fue entregado el 22 de marzo de 2009 a través de Walter Javier Velásquez.

¿Qué es abundancia?
Amados de mi corazón, el concepto verdadero de lo que es la Abundancia ha sido seriamente distorsionado por las fuerzas de este Mundo. Hoy en día puedes encontrar en el mercado cantidades de libros y películas sobre prosperidad, pero todas ellas se enfocan en el aspecto externo de lo que es la Abundancia. Parecería que de alguna manera están promoviendo el consumismo desaforado que es uno de los aspectos del capitalismo salvaje.


Amados, lo que quiero decirles es que la verdadera Abundancia va incluso más allá de todo eso. La verdadera Abundancia empieza cuando reconoces que eres una Extensión de Dios, que fuiste creado a “Imagen y semejanza del Creador”. La verdadera Abundancia se manifiesta cuando tu mente se mantiene en la paz sin límites -esa paz que llega cuando sabes que Dios te proporcionará todo lo que necesitas para sobrevivir y más que eso. La Abundancia verdadera se manifiesta cuanto tus emociones se mantienen en armonía y vives pleno de amor, de deseo de servir, de perdón incondicional etc. La verdadera Abundancia se manifiesta cuando vives fluyendo en Río de la Vida, sabiendo que las aguas de Dios guiarán tu embarcación todos los días de tu vida.


Por Supuesto, la riqueza material es el aspecto externo de la Abundancia, pero no es lo verdaderamente importante. Tú necesitas de todas esas cosas externas para vivir, pero estás serán un complemento de la verdadera Abundancia cuando la haz experimentado primero en tus cuerpos Etérico, mental y emocional.



Vivir en Abundancia es diferente de tener riqueza
Hay muchas personas en la Tierra que tienen riquezas materiales, pero carecen de Abundancia. Pueden tener dinero, pero viven presa de la ansiedad, de las preocupaciones, del odio, del temor por el futuro, etc.Eso simplemente no es Abundancia amados.


Realmente hay personas en la Tierra que no tienen todas esas cosas materiales y lujos, pero que viven en la Plenitud de la Abundancia. Estas personas viven felices y plenas en la paz de Dios. No se preocupan por el mañana porque son concientes que Dios SIEMPRE les va a dar todo lo que necesitan para vivir y más que ello. Este tipo de personas no tienen miedo del futuro porque fluyen en el Río de la Vida. Puede que se movilicen en buses o bicicletas y paguen arriendo; pero en verdad te digo que viven en la Abundancia porque son felices y plenos en la Conciencia de Dios.


No es que yo esté promoviendo que hay que vivir en condiciones de pobreza.La gran mayoría de las personas pobres viven un infierno en sus vidas porque se mantienen presas de la ansiedad, el estrés y las preocupaciones.Lo que estoy queriendo decir es que hay personas espirituales que han venido a este mundo para concentrar sus energías en Ser la Plenitud de Dios en esta Tierra y simplemente no tienen tiempo para estar enfocando su mente en riquezas y posesiones.



Eso no quiere decir que las personas espirituales no puedan tener riquezas y posesiones. Puede que muchas personas espirituales tengan en su Plan Divino el manifestar Abundancia en el plano material.Muchos podrán amasar grandes fortunas en lo físico porque han trabajado primero en tener Abundancia en los otros tres cuerpos inferiores.


Lo que quiero explicar es que el sendero de la riqueza material no es necesariamente lo que han venido a hacer todas las personas a este planeta.Hay personas que quieren concentrar toda su energía y esfuerzo en su realización espiritual.Un ejemplo de ello es este mensajero. Muchos lo han criticado por andar en una motocicleta y aun así dar conferencias sobre Abundancia. En verdad puedo decirte que él vive en la Abundancia de la paz sin límites, del amor incondicional y en la Abundancia infinita de felicidad y conocimiento que produce la experiencia del servicio. Cuando alguien vive así –y es muy raro encontrar alguien así hoy en día- nosotros los de las Huestes Ascendidas reconocemos que esa persona está experimentando la Abundancia más grande de esta Tierra.


Hay una vieja frase que reza: “Rico no es aquel que más cosas tiene sino el que menos cosas necesita”.Cuando encontramos una persona que vive en la conciencia de la Gratitud Perpetua, que agradece a la vida por cada soplo de aire que recibe,nos damos cuenta de que, aunque no tenga muchos bienes materiales, vive en la verdadera Abundancia Divina que nosotros pregonamos.


Si alguno de ustedes siente que su misión en esta Tierra es manifestar riqueza material, entonces ¡Hazlo! Si sientes que eso es parte de Plan Divino ¡Hazlo! Pero si lo que sientes es que haz venido a manifestar la Plenitud de Dios y no estás interesado en acumular riquezas materiales, entonces también ¡Hazlo! Haz lo que en tu corazón sientas que es mejor para ti.


Yo le llamé la atención a este mensajero porque la conferencia de Abundancia que ha dado está muy proyectada a tener cosas materiales. ÉL no tiene en sus planes enfocarse en ello, así que ha creado esa conferencia para cumplir las expectativas de alguien más. Le he pedido que si quiere trabajar con nosotros, de ahora en adelante prepare sus conferencias en plena sintonía con Nosotros los Maestros y Maestras Espirituales.



Cómo manifestar Abundancia
Volviendo al tema de la Abundancia, si realmente sientes que deberías manifestar Abundancia material en este mundo, te recomiendo que primero manifiestas la Abundancia en los tres primeros cuerpos (Etérico, mental y emocional).Si te enfocas en la abundancia material sin haber hecho eso primero, entonces estarás yendo en contra de la Voluntad de Dios porque querrás conquistar la riqueza aun cuando eso signifique violar ciertas reglar y pasar por encima de algunas personas.


Cuando ves películas como “El Secreto” y te das cuenta de que las personas que hablan ahí son muy ricas, pareciera que da la impresión de que ellos consiguieron su riqueza de un día para otro. Pero si analizamos bien sus historias de vida, nos damos cuenta de que a partir del momento en que decidieron enfocarse en la riqueza, y el momento en que por fin lo lograron, pasaron una gran cantidad de años.


Bien es cierto que para Dios no existen límites de tiempo o espacio para darte la Abundancia. Pero Él muchas veces no quiere que te vuelvas rico de un día para otro porque no sabrías como manejar tu riqueza.A Dios le encantan los proceso graduales,porque de está manera tienes tiempo de ir desechando las falsas creencias que te han sumido en la pobreza,tienes tiempo de ir aprendiendo ciertas lecciones y de disfrutar de todo el proceso maravilloso. Así es como las personas que aparecen en “El Secreto” lo hicieron, ¿Por qué debería ser diferente para ti? Si vives la Abundancia en tus tres primeros cuerpos (como lo expliqué en el segundo párrafo de este dictado) es muy probable que aun sin quererlo termines experimentando riqueza material después de cierto periodo de tiempo.


Hablando de la película, quiero decirte otro Secreto: Si quieres Abundancia debes empezar agradeciendo cada día de tu vida por lo que Eres, una Extensión de Dios,¡Una individualización del Creador!Luego agradece por tu cepillo de dientespor cada ladrillo de tu casa (aunque sea alquilada),por tus zapatos (aunque estén rotos y viejos),por tu salud (aunque tengas cien enfermedades, todavía debe quedar algún órgano bueno),agradece por el don de poder respirar (aunque sea con la ayuda de una bala de oxigeno),por el don de poder ver (aunque tengas que usar gafas), agradece por poder caminar, correr, saltar, etc., pero también puedes dar gracias si no te puedes mover porque tienes más tiempo para meditar y pensar en Dios. En fin, si quieres vivir la Abundancia se agradecido con Dios y el Universopor todo lo que te ha sido dado.



Yo sé que esto no era ningún secreto, pero quise sembrarte la expectativa para que entendieras la importancia de la Gratitud, Sé que haz oído hablar muchas veces de ello, pero probablemente no le has dado la importancia que el tema se merece. Vivir en conciencia de Gratitud Perpetua es vivir en la Abundancia más maravillosa que puedas experimentar en tu vida, eso no tiene precio.


El Amor Incondicional también es otro de los secretos de la Abundancia, vivir en el amor es realmente gratificante amados míos.Ese amor empieza contigo mismo y termina cuando sirves a otros.



Te amo y te Bendigo,


María
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